lunes, 2 de febrero de 2026

Envenenados los dos por el escape de gas en su piso de la calle Cuenca

«En realidad fui detrás de ella los años que viví en Valencia ya que esa mujer fue mi símbolo sexual perverso. Seguí su gloria en el teatro Ruzafa hasta que un día la estrella murió en brazos de su amante, un joven de la buena sociedad de Valencia, envenenados los dos por el escape de gas en su piso de la calle Cuenca».

Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent



Calle Cuenca desde la avenida de Pérez Galdos. 1956

sábado, 31 de enero de 2026

Entró en la perfumería Azul, en frente de Gay

«Muchos carniceros la siguieron por la calle y ella iba dejando una estela de perfume, cubierta de oro y muy ceñida entró en la perfumería Azul, en frente de Gay, al lado de la Central del Fumador y la gente la esperó en la puerta. Esa tarde también yo fui detrás de Gracia Imperio».

Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent



Almacenes Gay 

Calle Calvo Sotelo, hoy Paseo de Ruzafa

jueves, 29 de enero de 2026

Que se produjo aquella tarde en que cruzó la vedette Gracia Imperio

«La acera del City Bar era un baremo del que las chicas de Valencia se servían para conocer el grado de su atracción sexual. Con la garrota en la mano allí estaba el tribunal que más entendía de terneras, ovejas, vacas y demás ganadería. Algunas chicas pasaban por allí sólo para quitarse la depresión. Se ponían zapatos de tacón alto, se ajustaban la falda y el jersey, tragaban saliva y pasaban por en medio de los corros de aquellos carniceros moviendo el culo. Según la fuerza de los bastonazos o la longitud de los aullidos que daban se establecía una marca. Si una mujer pasaba por ese cerrado sin escuchar una sola animalada podía considerarse muerta para el sexo. Muchas veces las chicas se desafiaban entre sí. Era lo más parecido a un concurso de ganado el que se establecía allí, un tribunal de carne femenina, en la acera del City Bar con un veredicto automático pero nadie recuerda un clamor semejante al que se produjo aquella tarde en que cruzó la vedette Gracia Imperio, camino del teatro Ruzafa donde actuaba en la revista de Colsada con Luis Cuenca y Pedrito Peña».

Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent





martes, 27 de enero de 2026

Yo veía los carteles de lucha libre pegados en la pared de la plaza de toros

«Angelita Corbi comenzó a cantar ay barrio de Santa Cruz con su lunita plateada, pero los curas se esfumaron y después Rosita Amores cantó será una rosa será un clavel y los carniceros y labradores bajo esa melodía siguieron concertando compraventas de ganado. Esa tarde desde el ventanal del City Bar yo veía los carteles de lucha libre pegados en la pared de la plaza de toros. Stan Karoli, Cabeza de Hierro, Pizarro, Esparza, Lambán».

Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent



Cartel anunciador de Catch en la plaza de toros de Valencia

Todocolección

domingo, 25 de enero de 2026

Por favor, digan a esos curas que no se vayan, que es de gomaespuma

«Los curas se sentaron cerca del tablado. Pidieron un café con leche. Al poco rato aparecieron los músicos de la orquestina y atacaron el pasodoble Islas Canarias, cosa que no alertó a los curas, pero el pasodoble terminó y la llegada del camarero con el café con leche a su velador coincidió con la salida al tablado de Angelita Corbi, la de los Pechos Eléctricos cuya aparición fue acompañada por los alaridos de todo el gremio de huertanos que echaban la boina al aire.

Angelita no había divisado todavía a la pareja de curas entre el público aunque estaban sentados muy cerca del tingladillo. Para empezar realizó el número que la había hecho famosa. Los músicos ejecutaron un redoble de tambor como en el triple salto mortal del circo y la artista dio en seco varias sacudidas eléctricas al tronco hasta que uno de sus pechos saltó del sostén transformándose en una ráfaga casi invisible en el espacio y de pronto se lo volvió a meter en el caparazón bajo el acorde de la trompetería. Visto y no visto. Con esto aulló toda la parroquia y los curas se levantaron, derribaron la bandeja del camarero, salieron de estampida entre las mesas, uno de ellos perdió la teja, otro cayó al suelo entre las risas de todos los carniceros y Angelita Corbi desde el micrófono decía:

—No se vayan, por favor, no se vayan, que es de gomaespuma.

—Venga, saca la teta otra vez —gritaban muchos huertanos.

—Por favor, digan a esos curas que no se vayan, que es de gomaespuma».

Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent



Angelita Corbí

viernes, 23 de enero de 2026

Aquella vez se anunciaba a Rosita Amores

«Era un bar que por las tardes rebosaba de tratantes de la carne y, la primera vez que pasé por allí con las manos en los bolsillos, por encima de las cabezas de los carniceros aparecía una pizarra colgada en la puerta donde estaban escritos con tiza los nombres de unas señoritas artistas que actuaban en el piso de arriba. Aquella vez se anunciaba a Rosita Amores, Maruja Pedrés y Angelita Corbi, la de los Pechos Eléctricos».

Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent



Rosita Amores en el escenario del Teatro Alkázar de Valencia

miércoles, 21 de enero de 2026

Cuando el propietario quería venderlos acudía al City Bar

«En la planta baja por la tarde allí se reunían ganaderos, labradores y carniceros en una especie de lonja de bestias que a veces se extendía también en la acera hasta el hotel Metropol. En muchas casas de la huerta se criaban uno o dos terneros con la vaca que tenían. Cuando el propietario quería venderlos acudía al City Bar. Se ponía de acuerdo con uno de aquellos ganaderos para que fuera a ver el animal a la huerta y a pie de establo se concertaba el precio. En la fecha convenida el propietario llevaba el ganado al matadero; lo pesaban; lo sacrificaban y el huertano se iba con el dinero en la faja».

Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent



Exterior del City Bar