«En enero había días de un sol muy dormido. En mitad de los exámenes parciales brotaban las gemas de los plátanos de la Alameda y el sonido del tranvía de circunvalación que pasaba junto al otro pretil del río era más nítido cuando soplaba el mistral. Las tardes se cerraban muy lívidas sobre el campo del Vallejo, que era el horizonte de mis lecturas».
Tranvía a la Malvarrosa
Manuel Vicent













