sábado, 31 de enero de 2026

Entró en la perfumería Azul, en frente de Gay

«Muchos carniceros la siguieron por la calle y ella iba dejando una estela de perfume, cubierta de oro y muy ceñida entró en la perfumería Azul, en frente de Gay, al lado de la Central del Fumador y la gente la esperó en la puerta. Esa tarde también yo fui detrás de Gracia Imperio».

Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent



Almacenes Gay 

Calle Calvo Sotelo, hoy Paseo de Ruzafa

jueves, 29 de enero de 2026

Que se produjo aquella tarde en que cruzó la vedette Gracia Imperio

«La acera del City Bar era un baremo del que las chicas de Valencia se servían para conocer el grado de su atracción sexual. Con la garrota en la mano allí estaba el tribunal que más entendía de terneras, ovejas, vacas y demás ganadería. Algunas chicas pasaban por allí sólo para quitarse la depresión. Se ponían zapatos de tacón alto, se ajustaban la falda y el jersey, tragaban saliva y pasaban por en medio de los corros de aquellos carniceros moviendo el culo. Según la fuerza de los bastonazos o la longitud de los aullidos que daban se establecía una marca. Si una mujer pasaba por ese cerrado sin escuchar una sola animalada podía considerarse muerta para el sexo. Muchas veces las chicas se desafiaban entre sí. Era lo más parecido a un concurso de ganado el que se establecía allí, un tribunal de carne femenina, en la acera del City Bar con un veredicto automático pero nadie recuerda un clamor semejante al que se produjo aquella tarde en que cruzó la vedette Gracia Imperio, camino del teatro Ruzafa donde actuaba en la revista de Colsada con Luis Cuenca y Pedrito Peña».

Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent





martes, 27 de enero de 2026

Yo veía los carteles de lucha libre pegados en la pared de la plaza de toros

«Angelita Corbi comenzó a cantar ay barrio de Santa Cruz con su lunita plateada, pero los curas se esfumaron y después Rosita Amores cantó será una rosa será un clavel y los carniceros y labradores bajo esa melodía siguieron concertando compraventas de ganado. Esa tarde desde el ventanal del City Bar yo veía los carteles de lucha libre pegados en la pared de la plaza de toros. Stan Karoli, Cabeza de Hierro, Pizarro, Esparza, Lambán».

Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent



Cartel anunciador de Catch en la plaza de toros de Valencia

Todocolección

domingo, 25 de enero de 2026

Por favor, digan a esos curas que no se vayan, que es de gomaespuma

«Los curas se sentaron cerca del tablado. Pidieron un café con leche. Al poco rato aparecieron los músicos de la orquestina y atacaron el pasodoble Islas Canarias, cosa que no alertó a los curas, pero el pasodoble terminó y la llegada del camarero con el café con leche a su velador coincidió con la salida al tablado de Angelita Corbi, la de los Pechos Eléctricos cuya aparición fue acompañada por los alaridos de todo el gremio de huertanos que echaban la boina al aire.

Angelita no había divisado todavía a la pareja de curas entre el público aunque estaban sentados muy cerca del tingladillo. Para empezar realizó el número que la había hecho famosa. Los músicos ejecutaron un redoble de tambor como en el triple salto mortal del circo y la artista dio en seco varias sacudidas eléctricas al tronco hasta que uno de sus pechos saltó del sostén transformándose en una ráfaga casi invisible en el espacio y de pronto se lo volvió a meter en el caparazón bajo el acorde de la trompetería. Visto y no visto. Con esto aulló toda la parroquia y los curas se levantaron, derribaron la bandeja del camarero, salieron de estampida entre las mesas, uno de ellos perdió la teja, otro cayó al suelo entre las risas de todos los carniceros y Angelita Corbi desde el micrófono decía:

—No se vayan, por favor, no se vayan, que es de gomaespuma.

—Venga, saca la teta otra vez —gritaban muchos huertanos.

—Por favor, digan a esos curas que no se vayan, que es de gomaespuma».

Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent



Angelita Corbí

viernes, 23 de enero de 2026

Aquella vez se anunciaba a Rosita Amores

«Era un bar que por las tardes rebosaba de tratantes de la carne y, la primera vez que pasé por allí con las manos en los bolsillos, por encima de las cabezas de los carniceros aparecía una pizarra colgada en la puerta donde estaban escritos con tiza los nombres de unas señoritas artistas que actuaban en el piso de arriba. Aquella vez se anunciaba a Rosita Amores, Maruja Pedrés y Angelita Corbi, la de los Pechos Eléctricos».

Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent



Rosita Amores en el escenario del Teatro Alkázar de Valencia

miércoles, 21 de enero de 2026

Cuando el propietario quería venderlos acudía al City Bar

«En la planta baja por la tarde allí se reunían ganaderos, labradores y carniceros en una especie de lonja de bestias que a veces se extendía también en la acera hasta el hotel Metropol. En muchas casas de la huerta se criaban uno o dos terneros con la vaca que tenían. Cuando el propietario quería venderlos acudía al City Bar. Se ponía de acuerdo con uno de aquellos ganaderos para que fuera a ver el animal a la huerta y a pie de establo se concertaba el precio. En la fecha convenida el propietario llevaba el ganado al matadero; lo pesaban; lo sacrificaban y el huertano se iba con el dinero en la faja».

Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent



Exterior del City Bar


lunes, 19 de enero de 2026

Y muy pronto di con el City Bar

«Los primeros días de mi estancia en Valencia solía merodear por los teatros y cines de la calle Ruzafa y muy pronto di con el City Bar, situado en el chaflán de la calle Játiva con pintor Ribera, frente a la plaza de toros».

Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent



City Bar

Carrer Xàtiva


sábado, 17 de enero de 2026

La academia Castellano la regía su propietario don José

«La academia Castellano la regía su propietario don José, un señor flaco, perfumado, que fumaba en boquilla y que arrastraba un poco la pierna. Allí enseñaba latín y griego un señor que se llamaba Tomata, a causa de su encendido color de cara. Y había otro profesor alto y pálido vestido siempre de gris con corbata negra que había sido bautizado por los alumnos con el nombre de El Tótem».

Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent



Academia Castellano

Plaza de Rodrigo Botet

Foro Remember

jueves, 15 de enero de 2026

Frente a Marqués de Dos Aguas estaba Chacalay

«Y frente a Marqués de Dos Aguas estaba Chacalay, un bar de madera, de tipo inglés, que tenía una pequeña pista donde bailaban con un rocaful en la mano los señoritos valencianos».

Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent



Chacalay

Vicente Botella Soto

https://www.myheritage.es/

martes, 13 de enero de 2026

En aquella esquina de la calle de la Paz había siempre un autobús de Iberia

«Durante el camino iba acompañado de voces, martillazos, chirridos de sierra, canciones de la radio, el estruendo que hacía el cierre de alguna tienda al levantarlo. Estos sonidos eran siempre los mismos. Se repetían dentro del hedor blando que emanaba de las alcantarillas hasta formar una sola sustancia. En aquella esquina de la calle de la Paz había siempre un autobús de Iberia».

Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent



Calle de la Paz. Años 60

Subida por Juan Antonio Delgado a VAHG

domingo, 11 de enero de 2026

De la planta baja del palacio arzobispal

«Por los ventanales de la planta baja del palacio arzobispal veía una gran sala repleta de curas que escribían a máquina y su tableteo me acompañaba en el cerebro hasta la calle de la Paz donde solía pararme a ver las trufas de la pastelería La Rosa de Jericó».

Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent



Palacio Arzobispal

Plaza del Arzobispo

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viernes, 9 de enero de 2026

Que llenaba toda la plaza de la Almoina

«Algunas veces entraba en el Almudín para ver el dinosaurio y alguna momia: el polvillo en suspensión que doraba aquel recinto olía a ceniza húmeda; en cambio la puerta de la catedral a veces dejaba salir un canto de canónigos envuelto en un aroma de incienso y cera que llenaba toda la plaza de la Almoina».

Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent



Plaza de la Almoina. 1881

miércoles, 7 de enero de 2026

Allí la famosa envenenadora compró el matahormigas marca El Diluvio

«Un poco más allá, en la calle Escudillers, había un taquillón donde un viejo pintaba pájaros de madera y fabricaba molinillos con papel de colores junto a una droguería que echaba a la calle un rebufo muy ácido; allí la famosa envenenadora compró el matahormigas marca El Diluvio que le echaba al café con leche de la mujer de un carnicero».

Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent



Pilar Prades Expósito

https://www.elespanol.com/reportajes/grandes-historias/20170106/183982191_0.html


lunes, 5 de enero de 2026

Por el cinco de enero, para el seis, yo quería que fuera el mundo entero una juguetería

«Por el cinco de enero,
cada enero ponía
mi calzado cabrero
a la ventana fría.

Y encontraba los días
que derriban las puertas,
mis abarcas vacías,
mis abarcas desiertas.

Nunca tuve zapatos,
ni trajes, ni palabras:
siempre tuve regatos,
siempre penas y cabras.

Me vistió la pobreza,
me lamió el cuerpo el río
y del pie a la cabeza
pasto fui del rocío.


Por el cinco de enero,
para el seis, yo quería
que fuera el mundo entero
una juguetería.

Y al andar la alborada
removiendo las huertas,
mis abarcas sin nada,
mis abarcas desiertas.

Ningún rey coronado
tuvo pie, tuvo gana
para ver el calzado
de mi pobre ventana.

Toda gente de trono,
toda gente de botas
se rió con encono
de mis abarcas rotas.

Rabié de llanto, hasta
cubrir de sal mi piel,
por un mundo de pasta
y unos hombres de miel.

Por el cinco de enero
de la majada mía
mi calzado cabrero
a la escarcha salía.

Y hacia el seis, mis miradas
hallaban en sus puertas
mis abarcas heladas,
mis abarcas desiertas».

Las desiertas abarcas

Miguel Hernández



Reparto de juguetes a los niños pobres

Mundo Gráfico. 14 de enero de 1931


sábado, 3 de enero de 2026

Los tres reyes se quedaron boquiabiertos e indecisos

«El camello se pinchó
con un cardo en el camino
y el mecánico Melchor
le dio vino.
Baltasar fue a repostar
más allá del quinto pino
e intranquilo el gran Melchor
consultaba su «Longinos».

—¡No llegamos,
no llegamos
y el Santo Parto ha venido!
—Son las doce y tres minutos
y tres reyes se han perdido.

El camello cojeando
más medio muerto que vivo
va espeluchando su felpa
entre los troncos de olivos.

Acercándose a Gaspar,
Melchor le dijo al oído:
—Vaya birria de camello
que en Oriente te han vendido.

A la entrada de Belén
al camello le dio hipo.
¡Ay, qué tristeza tan grande
en su belfo y en su tipo!

Se iba cayendo la mirra
a lo largo del camino;
Baltasar lleva los cofres,
Melchor empujaba al bicho.

Y a las tantas ya del alba
—ya cantaban pajarillos—
los tres reyes se quedaron
boquiabiertos e indecisos,
oyendo hablar como a un Hombre
a un Niño recién nacido.
—No quiero oro ni incienso
ni esos tesoros tan fríos,
quiero al camello, le quiero.
Le quiero —repitió el Niño.

A pie vuelven los tres reyes
cabizbajos y afligidos.

Mientras el camello echado
le hace cosquillas al Niño».

El camello cojito

Gloria Fuertes

jueves, 1 de enero de 2026

¡Brindo, por la felicidad pequeña, por el amor grande, por la sonrisa tierna!

«¡Brindo,
por una paz perenne (no sólo duradera),
que dure,
lo que dure el hombre en esta tierra!

¡Brindo,
por la alegría del planeta!
¡Brindo por el arroz y la lenteja!
¡Y porque todos tengamos un poeta!

¡Brindo,
por la felicidad pequeña,
por el amor grande,
por la sonrisa tierna!

¡Brindo con las copas de todos los árboles
de la tierra!

... Y brindo de verdad,
(—¡aunque no salga de esta borrachera!—)».

Brindis cotidiano

Gloria Fuertes



Cena de las Uvas 1950-1951

Club Náutico de Valencia

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