«Cumpliendo las órdenes severas que mi progenitor me había dado, todos los viernes pasaba por debajo de aquel caimán del Patriarca para ir a confesarme con el padre España, director del colegio del Corpus Christi, un cura risueño, de pelo blanco, devoto del rapé. Su confesionario era el primero de la derecha, entrando en el templo por un zaguán donde el dragón reptaba por la pared sobre la pila del agua bendita».
Tranvía a la Malvarrosa
Manuel Vicent
Real Colegio Seminario del Corpus Christi
Calle de la Nave


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