miércoles, 30 de abril de 2025

Deseo a España un mayo ejecutivo, vestido con la enterna plenitud de la era

«No sé qué sepultada artillería
dispara desde abajo los claveles,
ni qué caballería
cruza tronando y hace que huelan los laureles.

Sementales corceles,
toros emocionados,
como una fundición de bronce y hierro,
surgen tras una crin de todos lados,
tras un rendido y pálido cencerro.

Mayo los animales pone airados:
la guerra más se aíra,
y detrás de las armas los arados
braman, hierven las flores, el sol gira.

Hasta el cadáver secular delira.

Los trabajos de mayo:
escala su cenit la agricultura.

Aparece la hoz igual que un rayo
inacabable en una mano oscura.

A pesar de la guerra delirante,
no amordazan los picos sus canciones,
y el rosal da su olor emocionante
porque el rosal no teme a los cañones.

Mayo es hoy más colérico y potente:
lo alimenta la sangre derramada,
la juventud que convirtió en torrente
su ejecución de lumbre entrelazada.

Deseo a España un mayo ejecutivo,
vestido con la eterna plenitud de la era.
El primer árbol es su abierto olivo
y no va a ser su sangre la postrera.

La España que hoy no se ara, se arará toda entera».

Primero de mayo de 1937

Miguel Hernández



Primero de Mayo de 1980

Calle Colón

Cortesía de José Navarro Escrich




lunes, 28 de abril de 2025

Ques molt mala introducció lo dir que som horfenets

«Encara que som chiquets
alcançam us de raó;
i advertim als mes discrets
ques molt mala introducció
lo dir que som horfenets:
quiu digués agravaría
que puix nos sustenta i cría,
tenim en ell pare i mare,
i toca la compañía».

Texto escrito en uno de los carros durante la procesión de 1655

sábado, 26 de abril de 2025

Las zapatillas pascueras

«Cuando yo era pequeña, recuerdo algunos años, en que varias familias nos íbamos el domingo de Pascua y el lunes a “Cucalón” a comer la mona.

Mi madre se encargaba de la comida, tortilla de patatas, carne empanada, pollo con tomate y pimiento, longaniza de Pascua,… y para merendar las monas que mi abuela Rosa nos hacía.

Monas de tres y cuatro huevos duros con “anisetes”, las monas con forma de lagarto de un huevo,.. las llevaba a cocer el martes en el horno de Pepe, (que para cuando nos las comíamos el fin de semana, estaban un poquito duras) y recuerdo también los rosigones y el chocolate negro con almendras que le gustaba a mi madre.

Mi padre se encargaba de coger la mesa y las sillas plegables y nosotros los niños de que no se nos olvidara la pelota, la cuerda de saltar y la cometa.

Otros años íbamos a la granja de “Pepe”, recuerdo las mesas largas, los juegos, las canciones que cantábamos, “Antón, Antón Pirulero…”, “al cocherito, leré...” “Te invito…”, “Ratón que te pilla el gato…”, “Macarrón, macarrón chiflí…”, y el año que nos nevó.

Pero si algo recuerdo con más ilusión de esos días eran “las zapatillas Pascueras” que cada año estrenábamos. Era una costumbre en Pascua. Nos íbamos temprano cuatro o cinco chiquillas camino a la casa del tío Rafael “el zapatero” y allí estaban, de varios colores, cada año elegíamos un color, eran mis adoradas zapatillas Pascueras».

Mª Jesús Sanz

http://lasalcublas.blogspot.com/2009/04/recuerdos.html



Tardes de Pascua. La mona de Pascua en Valencia

Las Provincias. 7 de abril de 1931


jueves, 24 de abril de 2025

Ojo atento­ y la cometa en el viento

«El niño se sonreía
mano inhábil, ojo atento­
y la cometa en el viento
(su corazón) se cernía.
Ave, cometa, de un día
su corazón soñoliento.
Pues el corazón quería
huir ­pero no podía,
pero no sabía­ al viento».

El niño y la cometa

Dámaso Alonso



Volando una cometa en la playa de Valencia
 
Todocolección

martes, 22 de abril de 2025

El segón día de Pascua, en la Mona sen anaren al pla de Montolivet

«El segón día de Pascua,
en la Mona sen anaren
al pla de Montolivet,
un matrimoni y el pare
de la dóna, y un chiquet;
y allí son puesto agarraren
enfront mateix d’una tenda,
a la sombreta d’un abre;
y una vegá acomodats,
la indumentaria deixaren.
Maria Rosa, una canasta
en un sofrechit en fabes,
cuatre polps en all y pebre,
llonganisa, hous, formache,
pan quemao, dos lletugues,
postres, olives y táperes».

La Traca. 18 d’abril de 1914



Tarde de Pascua en Monteolivete

La Semana Gráfica. 13 de abril de 1929

domingo, 20 de abril de 2025

En los Poblados Marítimos de Valencia, las procesiones de la jornada de Pascua se hacen a ritmo de pasodobles

«Hay dos cosas que son incontrolables en un Domingo de Resurrección en El Cabañal. La primera es el sol. No recuerda ni un solo día así en el que el tiempo no fuera espléndido, casi desvergonzado. La otra es la música. En los Poblados Marítimos de Valencia, las procesiones de la jornada de Pascua se hacen a ritmo de pasodobles. La luz y las melodías festivas entran en tromba por las ventanas. Pese a la frenética actividad que las hermandades, cofradías y bandas de música despliegan por las calles, él experimenta los dulces efectos de una mañana perezosa».

El silencio del pantano

Juanjo Braulio



Procesión del Domingo de Resurrección

Levante EMV

viernes, 18 de abril de 2025

Por eso, cada mañana de Viernes Santo, el Cristo del Salvador es traído hasta aquí a hombros de la gente de la red

«Por la pasarela de madera, roída por el salitre, avanza el portador, que ya acusa el peso de la cruz después de casi dos horas de llevarlo a cuestas. El Cristo del Salvador, patrón de los pescadores del Cabañal, es metido en la playa como cada mañana de Viernes Santo para bendecir con su presencia el homenaje de la corona de laurel a los que desaparecieron mar adentro.

No hay que fiarse nunca del agua salada. Ahora está mansa, radiante en su vestido azul de primavera, pero hace siglos que los habitantes de los Poblados Marítimos perdieron la cuenta de las vidas que se ha tragado. Por eso, cada mañana de Viernes Santo, el Cristo del Salvador es traído hasta aquí a hombros de la gente de la red. De la poca que queda».

El silencio del pantano

Juanjo Braulio



Cristo del Salvador

Viernes Santo

Subida por MJose Alonso a Setmana Santa Marinera: imatges en blanc i negre