sábado, 13 de marzo de 2021

Miles y miles de bombillas de diferentes tonos, alternadas y formando arcos

«Degustando semejante manjar se dirigieron a la calle iluminada de Sueca-Literato Azorín, para poder admirar el espectacular bordado de colores. Miles y miles de bombillas de diferentes tonos, alternadas y formando arcos y un sinfín de formas, adornaban el lugar. La gente intentaba inmortalizar el momento, con sus móviles y cámaras de fotos, y ellas, boquiabiertas, imitaron los mismos movimientos. De regreso a casa, visitaron varias fallas: monumentos de cartón piedra sostenidas por un armazón de madera, llegando algunas hasta una altura de 25 o 30 metros, donde los ninots o muñecos, relejaban la crítica y picaresca de la actualidad. Adornados con multitud de colores y caricaturas hacían de las fiestas de Valencia un arte y una tradición».

Las doce llaves

María Villamayor
 


Falla Na Jordana. 1965
 
Cortesía de José Navarro Escrich

 

jueves, 11 de marzo de 2021

Y pidieron un cucurucho de buñuelos de calabaza

«Los bares y restaurantes servían a destajo en las mesas situadas en plena calle, intentando acelerar las colas acumuladas. Los puestos de chocolate y churros endulzaban y espesaban el ambiente dejando trabados rastros de fritanga. Sara y su amiga decidieron darse un homenaje y pidieron un cucurucho de buñuelos de calabaza».

Las doce llaves

María Villamayor

http://elcalaixetdelaiaia.es/2015/03/bunuelos-de-calabaza-bunyols-de/

 


Puesto de buñuelos

Todocolección

martes, 9 de marzo de 2021

Se había levantado pronto, mucho antes de que iniciaran el día con la despertá

«El 16 de marzo amaneció radiante previniendo la primavera, era lo que se solía decir: un autentico día fallero. Sara se había levantado pronto, mucho antes de que iniciaran el día con la despertá, despertando como su nombre indicaba, a todos los valencianos en un nuevo día, a base de sembrar las calles con miles de petardos».

Las doce llaves

María Villamayor



 Despertá en Convento Jerusalén

Todocolección

 

domingo, 7 de marzo de 2021

El olor a pólvora y a fiesta que se respiraba en el ambiente

«Las fiestas valencianas de las Fallas se iban abriendo camino en honor a San José, patrón de los carpinteros. Las calles iluminadas con miles de luces de colores, los casales distribuidos por todos los barrios de la ciudad albergando a los falleros, el olor a pólvora y a fiesta que se respiraba en el ambiente, y el ruido ensordecedor de los típicos masclets, hacían unas fiestas únicas y espectaculares».


Las doce llaves

María Villamayor
 

 "Mascletà" en la actual Plaza del Ayuntamiento

https://arasdelosolmos.wordpress.com/2013/03/09/viva-las-fallas/
 

viernes, 5 de marzo de 2021

Y contaban las mascletàs de sus años mozos y golfos, cuando no había cercas de acero

«La multitud que estaba en el lado derecho maldecía su suerte. El viento soplaba del norte. Eso significaba que les traería la humareda y la lluvia de papelitos y trocitos de plástico que el disparo de la mascletà provocaría. No obstante, los más entendidos —o sea, casi todos— decían que no hay mal que por bien no venga, pues el molesto aire que les impediría ver bien el fuego aéreo también les llevaría mejor el sonido. Los más mayores se quejaban de que, cada año, las vallas de seguridad se comían más terreno del público y contaban las mascletàs de sus años mozos y golfos, cuando no había cercas de acero y casi te podías meter dentro de la zona de fuegos. «Entonces sí que estaba bien, sí. Ahora, tan lejos, se pierde mucho». Entre los miles de espectadores siempre hay quien acude por primera vez, traído por un nativo que le explica que no se tape los oídos, porque es peor, y que deje la boca entreabierta para evitar que le revienten los tímpanos. La gente que hay alrededor mira al neófito con una mirada burlona, pero, sobre todo, de expectante malicia: no hay nada más divertido para un valenciano que contemplar el terror que se dibuja en la cara de los que jamás han estado en una mascletà de Fallas cuando la furia de la pólvora es desatada por los maestros del fuego. Que toque en suerte estar al lado de un espectador de oídos vírgenes en estas lides añade malévola diversión al espectáculo "que más nos gusta a los valencianos. A mí, los castillos, ni fu ni fa. Eso sí, las mascletàs me pierden"».

El silencio del pantano

Juanjo Braulio
 


Mascletà en la actual Plaza del Ayuntamiento

https://www.abc.es/
 

miércoles, 3 de marzo de 2021

La muchedumbre que se apretujaba en la plaza del Ayuntamiento

«El trueno rasgó el aire. El ronco estampido se interpretó en la plaza como la llamada a una oración que fue repetida, como un mantra, por miles de voces: «Es el primero», rezaban. La carcasa, al estallar en lo alto, se convirtió en un pañuelo blanco de humo aromático de pólvora; una nube pequeña que bailaba con la brisa bajo el azul limpio del último día de Fallas. La muchedumbre que se apretujaba en la plaza del Ayuntamiento y en las principales calles que en ella desembocan contemplaba las evoluciones de la mancha albina como si fueran augures de la antigua Roma interpretando el designio de los dioses en el vuelo de los pájaros».

El silencio del pantano
 
Juanjo Braulio
 


Mascletà en la actual plaza del Ayuntamiento

Todocolección
 

lunes, 1 de marzo de 2021

El So Nelo, una lujosa carpa que montaban junto al convento de Jerusalem

«Me había equipado ese año para fallas con una chaqueta azul con botones de ancla plateados y unos pantalones de franela gris perla y además había tenido un pase para el So Nelo, una lujosa carpa que montaban junto al convento de Jerusalem llena de lámparas de mil lágrimas y tapices, y allí había llevado a bailar a alguna amiga de Filosofía y Letras o a cualquier había hablado de la Rebelión de las Masas de Ortega y Gasset y ella me había puesto el codo en el esternón para que no me acercara.»

Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent
 

 Parador So Nelo. 1964

Javier Mozas (Archivo de la JCF)