viernes, 24 de febrero de 2017

¡Ahora no sé ya si son conejos o pollos!

«Veraneaba en el Cabañal, en la calle de la Reina, hoy de la Libertad.

Su alquería, así se llamaban las casas de esa calle, se adaptaba al plano general: un cuerpo delantero, con frontera a la calle, un corralito con unas macetas y otro cuerpo de edificio cara al mar.

Se reunían por las mañanas en el corral, a la sombra de una higuera, a tomar chocolate e higos, D. Matías, Camilleri y otros famosos humoristas de aquel tiempo.

Cada día ideaban alguna broma, siempre ingeniosa y aguda.

Para muestra basta un botón.

Pasaba todas las mañanas, por la puerta de la alquería, una huertana de la Malvarrosa camino del mercado, llevando pollos a la venta.

Conjuráronse los contertulios un día y, en cada esquina destacados, le hicieron idéntica pregunta:

- ¿Cuánto quiere por esos conejos?

A las primeras preguntas respondió malhumorada:

- ¡Qué cosas tienen estos señoritos!

Pero la reiteración de la pregunta llegó a obsesionarla de tal modo, que al reiterarle D. Matías, el último de la estratégica conjura, la desconcertante pregunta, exclamó congojosa:

- ¡Cuando salí de casa sé cierto que eran pollos; ahora no sé ya si son conejos o pollos!»

El matrimonio (fragmento)

Juan de la Calle

Oro de ley. 30/4/1927



1870 - Hortelanos valencianos

http://valenciablancoynegro.blogspot.com.es/

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