jueves, 10 de noviembre de 2022

Los soldados americanos, que son como niños grandes

«Los españoles se entregan a lo americano con el mismo entusiasmo con el que en su día se entregaron a lo alemán del Führer y a lo italiano del Duce. En las calles de moda, en las tiendas y en las cafeterías, se van viendo nombres en inglés: snack bar, sandwich, ice cream… Incluso al cóctel de toda la vida lo llaman cocktail y a las chicas de conjunto de las revistas las llaman girls.

Con los americanos todo es más rápido y más moderno. Los pilluelos callejeros, de los que sigue habiendo muchos a pesar de los desvelos del Caudillo por escolarizarlos, en cuanto ven a un americano por la calle corren hacia él como si hubieran visto a los Reyes Magos:

—Mister, mister, gudmoning, dame chicle, anda mister, dame chicle verigud.

Los soldados americanos, que son como niños grandes (a veces enormes), y pelados al cero —se ve que allí también hay piojos, a pesar de los adelantos—, obsequian con chicle a los pedigüeños (y molestos) niños nativos. También reparten tabaco rubio:

—Mister, mister un cigarreto, plis.

Los niños se disputan las propinas de los americanos por pequeños servicios: «¿Mi buscarte taxi, mister? ¿Yu querer e good restaurant? ¿Yu buscas cama limpia con seniorita en un joutel bueno y barato?».

De la alpargata al Seiscientos

Juan Eslava Galán



Marineros de la VI Flota

Todocolección

martes, 8 de noviembre de 2022

El Biscúter o Zapatilla es un claro exponente del quiero y no puedo

«Entre las motos abundan la Vespa y la Ossa; entre los coches, los haigas de los estraperlistas, los Lincoln, los Cadillac, los Dodge… Cuando pasa algún Biscúter lo miran con desprecio. El Biscúter o Zapatilla es un claro exponente del quiero y no puedo en el que se mueve la clase media que intenta emerger de la miseria sin conseguirlo. En muchos lugares de España comienzan a llamar Biscúter a la minúscula botella de cerveza que contiene un quinto de litro.

—Este es el coche del futuro —señala Nemesio con patriótica satisfacción».

De la alpargata al Seiscientos

Juan Eslava Galán



Biscúter y falla

San Francisco de Borja, 2

Todocolección

domingo, 6 de noviembre de 2022

Por el serrín mojado de los billares Colón

«Con el viento sur las aulas de derecho y de filosofía olían un poco a cebolla. La huerta enviaba a la facultad la esencia de todos sus productos que se unía a los distintos saberes de la inteligencia. Los estratos del alma estaban igualmente formados por el serrín mojado de los billares Colón».

Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent



Billares Colón

Calle Calvo Sotelo, hoy Paseo de Ruzafa

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viernes, 4 de noviembre de 2022

Pero, señor ministro, ¿cómo se puede cuantificar ese asunto tan íntimo?

«Durante la cena, el ministro Arias-Salgado conversa distendidamente con el director general de Prensa, Juan Aparicio, también conocido como el Napoleón de Montesquinza, y con los directores de periódicos y emisoras que lo acompañan en la mesa presidencial:

—Gracias a los desvelos de la censura —asevera el ministro— estoy en condiciones de anunciaros que los españoles se masturban bastante menos que durante la Segunda República.

—Pero, señor ministro, ¿cómo se puede cuantificar ese asunto tan íntimo? —pregunta el director de Arriba.

—¡Oh, amigo mío! —responde el ministro completamente serio—. ¡Eso es secreto del sumario!»

De la alpargata al Seiscientos

Juan Eslava Galán



Barrio chino de Valencia. 1972

Joaquín Collado

miércoles, 2 de noviembre de 2022

La música que traía la brisa desde la Alameda los días de feria

«En los días claros de mistral llegaba el chirrido de los raíles del tranvía de circunvalación y los pitidos de los trenes de la estación del puente de madera. En la calle de Alboraya había algún bullicio de herramientas menestrales, la sierra mecánica de un carpintero, el soplete de un taller eléctrico donde un viejo en guardapolvo azul y gafas en la punta de la nariz arreglaba magnetos y baterías, el carro del paragüero, el silbato del entrenador del Levante, la música que traía la brisa desde la Alameda los días de feria cuando a última hora de la tarde sobre las norias y los tiovivos ya paralizados sonaba la canción Oh main papá junto con los ramalazos de un denso perfume de buñuelos de calabaza».

Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent



Feria de Julio de Valencia. Años 60

Todocolección

lunes, 31 de octubre de 2022

Hay cementerios solos, tumbas llenas de huesos sin sonido

«Hay cementerios solos,
tumbas llenas de huesos sin sonido,
el corazón pasando un túnel
oscuro, oscuro, oscuro,
como un naufragio hacia adentro nos morimos,
como ahogarnos en el corazón,
como irnos cayendo desde la piel del alma.

Hay cadáveres,
hay pies de pegajosa losa fría,
hay la muerte en los huesos,
como un sonido puro,
como un ladrido de perro,
saliendo de ciertas campanas, de ciertas tumbas,
creciendo en la humedad como el llanto o la lluvia.

Yo veo, solo, a veces,
ataúdes a vela
zarpar con difuntos pálidos, con mujeres de trenzas muertas,
con panaderos blancos como ángeles,
con niñas pensativas casadas con notarios,
ataúdes subiendo el río vertical de los muertos,
el río morado,
hacia arriba, con las velas hinchadas por el sonido de la muerte,
hinchadas por el sonido silencioso de la muerte.

A lo sonoro llega la muerte
como un zapato sin pie, como un traje sin hombre,
llega a golpear con un anillo sin piedra y sin dedo,
llega a gritar sin boca, sin lengua, sin garganta.
Sin embargo sus pasos suenan
y su vestido suena, callado como un árbol.

Yo no sé, yo conozco poco, yo apenas veo,
pero creo que su canto tiene color de violetas húmedas,
de violetas acostumbradas a la tierra,
porque la cara de la muerte es verde,
y la mirada de la muerte es verde,
con la aguda humedad de una hoja de violeta
y su grave color de invierno exasperado.

Pero la muerte va también por el mundo vestida de escoba,
lame el suelo buscando difuntos;
la muerte está en la escoba,
en la lengua de la muerte buscando muertos,
es la aguja de la muerte buscando hilo.

La muerte está en los catres:
en los colchones lentos, en las frazadas negras
vive tendida, y de repente sopla:
sopla un sonido oscuro que hincha sábanas,
y hay camas navegando a un puerto
en donde está esperando, vestida de almirante».


Sólo la muerte

Pablo Neruda



Cementerio General de Valencia. Finales del XIX

Antoni Esplugas i Puig

https://arxiusenlinia.cultura.gencat.cat/

sábado, 29 de octubre de 2022

¡Es que son unas guarras!

«Hace un par de años, don Pedro emitió un decreto municipal en el que prohibía al vecindario, bajo pena de multa, insultar a las turistas extranjeras que se bañaban en la playa en biquini.

—¡Es que son unas guarras! —protestaban algunas señoras de misal, velo, novena y lutos sucesivos.

—Son personas que no se meten con nadie —advertía el alcalde—, que nos alquilan habitaciones, que consumen en las tabernas, que se dejan sus buenos cuartos en el pueblo.

El párroco vio peligrar la salud moral de sus feligreses, buena parte de los cuales, como nunca habían visto a una mujer desnuda (los casados ni siquiera a la casta esposa), se encalabrinaban con las carnes de las turistas y conculcaban el sexto mandamiento cada cual según sus posibilidades».

De la alpargata al Seiscientos

Juan Eslava Galán



Balneario "Las Arenas". Años 80

Francesc Jarque