«Estos pescadores, con el paso del tiempo, se organizan y agrupan para poder establecer diálogo con las autoridades y comienzan a extenderse los Gremios de Pescadores. Fruto de estos diálogos es la construcción de casas para uso de los pescadores a la orilla del mar con dos plantas. En la planta baja se dedicaban a guardar los aperos de la pesca: redes, remos y accesorios variados y en la parte alta para viviendas, casas que fueron otorgadas en concesión indefinida por R.O. de 30 de Marzo de 1928 a sus ocupantes y que pasaron a ser la primera línea de la playa en la que se llamó calle de Pavía y que actualmente constituye el linde con el actual Paseo Marítimo de la ciudad de Valencia».
Tiempos difíciles
Eduardo Andrés Conejero






