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jueves, 29 de enero de 2026

Que se produjo aquella tarde en que cruzó la vedette Gracia Imperio

«La acera del City Bar era un baremo del que las chicas de Valencia se servían para conocer el grado de su atracción sexual. Con la garrota en la mano allí estaba el tribunal que más entendía de terneras, ovejas, vacas y demás ganadería. Algunas chicas pasaban por allí sólo para quitarse la depresión. Se ponían zapatos de tacón alto, se ajustaban la falda y el jersey, tragaban saliva y pasaban por en medio de los corros de aquellos carniceros moviendo el culo. Según la fuerza de los bastonazos o la longitud de los aullidos que daban se establecía una marca. Si una mujer pasaba por ese cerrado sin escuchar una sola animalada podía considerarse muerta para el sexo. Muchas veces las chicas se desafiaban entre sí. Era lo más parecido a un concurso de ganado el que se establecía allí, un tribunal de carne femenina, en la acera del City Bar con un veredicto automático pero nadie recuerda un clamor semejante al que se produjo aquella tarde en que cruzó la vedette Gracia Imperio, camino del teatro Ruzafa donde actuaba en la revista de Colsada con Luis Cuenca y Pedrito Peña».

Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent





domingo, 25 de enero de 2026

Por favor, digan a esos curas que no se vayan, que es de gomaespuma

«Los curas se sentaron cerca del tablado. Pidieron un café con leche. Al poco rato aparecieron los músicos de la orquestina y atacaron el pasodoble Islas Canarias, cosa que no alertó a los curas, pero el pasodoble terminó y la llegada del camarero con el café con leche a su velador coincidió con la salida al tablado de Angelita Corbi, la de los Pechos Eléctricos cuya aparición fue acompañada por los alaridos de todo el gremio de huertanos que echaban la boina al aire.

Angelita no había divisado todavía a la pareja de curas entre el público aunque estaban sentados muy cerca del tingladillo. Para empezar realizó el número que la había hecho famosa. Los músicos ejecutaron un redoble de tambor como en el triple salto mortal del circo y la artista dio en seco varias sacudidas eléctricas al tronco hasta que uno de sus pechos saltó del sostén transformándose en una ráfaga casi invisible en el espacio y de pronto se lo volvió a meter en el caparazón bajo el acorde de la trompetería. Visto y no visto. Con esto aulló toda la parroquia y los curas se levantaron, derribaron la bandeja del camarero, salieron de estampida entre las mesas, uno de ellos perdió la teja, otro cayó al suelo entre las risas de todos los carniceros y Angelita Corbi desde el micrófono decía:

—No se vayan, por favor, no se vayan, que es de gomaespuma.

—Venga, saca la teta otra vez —gritaban muchos huertanos.

—Por favor, digan a esos curas que no se vayan, que es de gomaespuma».

Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent



Angelita Corbí

viernes, 23 de enero de 2026

Aquella vez se anunciaba a Rosita Amores

«Era un bar que por las tardes rebosaba de tratantes de la carne y, la primera vez que pasé por allí con las manos en los bolsillos, por encima de las cabezas de los carniceros aparecía una pizarra colgada en la puerta donde estaban escritos con tiza los nombres de unas señoritas artistas que actuaban en el piso de arriba. Aquella vez se anunciaba a Rosita Amores, Maruja Pedrés y Angelita Corbi, la de los Pechos Eléctricos».

Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent



Rosita Amores en el escenario del Teatro Alkázar de Valencia

miércoles, 21 de enero de 2026

Cuando el propietario quería venderlos acudía al City Bar

«En la planta baja por la tarde allí se reunían ganaderos, labradores y carniceros en una especie de lonja de bestias que a veces se extendía también en la acera hasta el hotel Metropol. En muchas casas de la huerta se criaban uno o dos terneros con la vaca que tenían. Cuando el propietario quería venderlos acudía al City Bar. Se ponía de acuerdo con uno de aquellos ganaderos para que fuera a ver el animal a la huerta y a pie de establo se concertaba el precio. En la fecha convenida el propietario llevaba el ganado al matadero; lo pesaban; lo sacrificaban y el huertano se iba con el dinero en la faja».

Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent



Exterior del City Bar


lunes, 19 de enero de 2026

Y muy pronto di con el City Bar

«Los primeros días de mi estancia en Valencia solía merodear por los teatros y cines de la calle Ruzafa y muy pronto di con el City Bar, situado en el chaflán de la calle Játiva con pintor Ribera, frente a la plaza de toros».

Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent



City Bar

Carrer Xàtiva


jueves, 23 de septiembre de 2021

Venga, saca la teta otra vez —gritaban muchos huertanos

«Angelita no había divisado todavía a la pareja de curas entre el público aunque estaban sentados muy cerca del tingladillo. Para empezar realizó el número que la había hecho famosa. Los músicos ejecutaron un redoble de tambor como en el triple salto mortal del circo y la artista dio en seco varias sacudidas eléctricas al tronco hasta que uno de sus pechos saltó del sostén transformándose en una ráfaga casi invisible en el espacio y de pronto se lo volvió a meter en el caparazón bajo el acorde de la trompetería. Visto y no visto. Con esto aulló toda la parroquia y los curas se levantaron, derribaron la bandeja del camarero, salieron de estampida entre las mesas, uno de ellos perdió la teja, otro cayó al suelo entre las risas de todos los carniceros y Angelita Corbi desde el micrófono decía:

—No se vayan, por favor, no se vayan, que es de gomaespuma.

—Venga, saca la teta otra vez —gritaban muchos huertanos.

—Por favor, digan a esos curas que no se vayan, que es de gomaespuma».

Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent



Angelita Corbi

http://www.elche.me/imagen/angelita-corbi-cantante


domingo, 19 de septiembre de 2021

Aquella vez se anunciaba a Rosita Amores

«Era un bar que por las tardes rebosaba de tratantes de la carne y, la primera vez que pasé por allí con las manos en los bolsillos, por encima de las cabezas de los carniceros aparecía una pizarra colgada en la puerta donde estaban escritos con tiza los nombres de unas señoritas artistas que actuaban en el piso de arriba. Aquella vez se anunciaba a Rosita Amores, Maruja Pedrés y Angelita Corbi, la de los Pechos Eléctricos».

Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent



Rosita Amores

https://infobridgeval.blogspot.com/


miércoles, 15 de septiembre de 2021

Y muy pronto di con el City Bar, situado en el chaflán de la calle Játiva con pintor Ribera

«Los primeros días de mi estancia en Valencia solía merodear por los teatros y cines de la calle Ruzafa y muy pronto di con el City Bar, situado en el chaflán de la calle Játiva con pintor Ribera, frente a la plaza de toros. En la planta baja por la tarde allí se reunían ganaderos, labradores y carniceros en una especie de lonja de bestias que a veces se extendía también en la acera hasta el hotel Metropol. En muchas casas de la huerta se criaban uno o dos terneros con la vaca que tenían. Cuando el propietario quería venderlos acudía al City Bar. Se ponía de acuerdo con uno de aquellos ganaderos para que fuera a ver el animal a la huerta y a pie de establo se concertaba el precio. En la fecha convenida el propietario llevaba el ganado al matadero; lo pesaban; lo sacrificaban y el huertano se iba con el dinero en la faja». 

Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent



Exterior del City Bar

?


City (Ciudad Bar)


La Semana Gráfica. 1934

martes, 26 de septiembre de 2017

El cambrer marxà a la barra convençut que les volíem amb gas

«Tomàs pretenia ser culte sense esforç. Tenia la dèria de memoritzar paraules que ell creia enrevessades, d'aquelles que ningú no sabia, per impressionar. Trobava als diaris una paraula o memoritzava expressions que havia sentit i les barrejava impunement en qualsevol frase. Un dia, ja érem nosaltres grans, estàvem amb ell en una cafeteria cèntrica de València. Feia temps que usava la paraula «inverosímil» ací i allà. Ens asseguérem a la terrassa i vingué el cambrer:

—¿Què prendran? 

—Aigua mineral —demanà Tomàs. 

—¿Amb gas o sense? 

—M'és inverosímil —va amollar, fastuós. 

El cambrer marxà a la barra convençut que les volíem amb gas».

Gràcies per la propina

Ferran Torrent


Restaurante - Cafetería City

Todocolección