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martes, 21 de abril de 2026

Rodaba el tiempo por el puente de la Trinidad

«Solía ir cantando entre dientes y veía al panadero, al dinosaurio del Almudín, a los canónigos de la catedral, al autobús de Iberia que llevaba pasajeros al aeropuerto de Manises, al dragón del Patriarca y según la moda del momento cambiaba de melodías, unas veces cantaba a Machín, mira que eres linda, a Lorencito González, la niña de Puerto Rico por quien suspira, a Jorge Sepúlveda, mirando al mar soñé, a Bonet San Pedro, carpintero, carpintero, pero yo era un moderno y comenzaba a imitar a Renato Carossone, la donna rica, y Maruzzella, y también las canciones de Charles Trenet. Rodaba el tiempo por el puente de la Trinidad».

Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent



Puente de la Trinidad 

Todocolección

miércoles, 2 de febrero de 2022

Rodaba el tiempo por el puente de la Trinidad

«Tenían variaciones muy sutiles hasta que todo se convertía en una amalgama podrida cuando llegaba el calor. Solía ir cantando entre dientes y veía al panadero, al dinosaurio del Almudín, a los canónigos de la catedral, al autobús de Iberia que llevaba pasajeros al aeropuerto de Manises, al dragón del Patriarca y según la moda del momento cambiaba de melodías, unas veces cantaba a Machín, mira que eres linda, a Lorencito González, la niña de Puerto Rico por quien suspira, a Jorge Sepúlveda, mirando al mar soñé, a Bonet San Pedro, carpintero, carpintero, pero yo era un moderno y comenzaba a imitar a Renato Carossone, la donna rica, y Maruzzella, y también las canciones de Charles Trenet. Rodaba el tiempo por el puente de la Trinidad».

Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent



Puente de la Trinidad

Todocolección

lunes, 3 de enero de 2022

Atravesaba el puente de la Trinidad

«Todos los días para ir a la facultad atravesaba el puente de la Trinidad bajo cuyos arcos la homicida del cine Oriente había dejado el vientre de su amante descuartizado dentro de un saco y cuando el sol de la mañana henchía mi corazón, lo atravesaba cantando en voz alta una canción de mi adorado Lorencito González. Cabaretera, mi dulce arrabalera, te quiero en mi pobreza y nunca he de cambiar… pero a veces también entonaba Violetas Imperiales, de Luis Mariano, o las Hojas Muertas de Charles Trenet y antes de entrar a clase me tomaba un bocadillo de atún en el bar Los Canarios de la calle la Nave». 

Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent



Puente de la Trinidad y Museo Pio V. Fotografía de Frederic Flos y Gibernau de los años 20

Centre Excursionista de Catalunya

http://valenciadesaparecida.blogspot.com/2015/11/

martes, 19 de febrero de 2019

Posteriormente, en 1950 se trasladaron al Puente de la Trinidad

«—Te habrás fijado que la imagen de ahora es de San José —añadió Miguel adivinando el desencanto de la joven. 

Alejandra asintió con la cabeza desanimada. 

—La imagen de ahora fue colocada a raíz de ser destruido el puente por la riada de 1957 y te preguntarás dónde están esas esbeltas esculturas que buscamos —preguntó Miguel eufórico. 

—Sí… —pronunció Alejandra con la boca pequeña y presintiendo que tenía la respuesta. 

Miguel continuó con su explicación satisfecho de saberse la lección y con ello poder ser de gran ayuda. 

—Fueron retiradas en 1906 al ensanchar el puente y trasladadas al Museo de Bellas Artes de Valencia.

Alejandra se imaginaba en dirección al Museo cuando Miguel continuó con su relato. 

—Posteriormente, en 1950 se trasladaron al Puente de la Trinidad, donde siguen allí en la actualidad sustituyendo tras ser derribadas en la Guerra de la Independencia las esculturas que entonces había de los patronos de Alzira.

Alejandra recordó la multitud de veces que había pasado por ese puente, y efectivamente recordaba haber visto dos esculturas de las cuales desconocía sus nombres y nunca se había preocupado de nada más. 

—Dices que hay dos imágenes, una de San Luis Beltrán y la otra de… 

Alejandra se quedo muda, se le había olvidado el otro nombre. 

—La otra es de Santo Tomás de Villanueva —continuó Miguel ayudándola».

Las doce llaves

María Villamayor


Puente de la Trinidad. Años 50

Todocolección

jueves, 9 de agosto de 2018

Y el Portal de los Catalanes

«Hemos empezado a buscar por el Portal o Torres de Quart porque es la que más cerca tenemos. Pero si te fijas en el mapa, te darás cuenta de que la ruta de casi todos los portales se pierde entre las calles. Solo el Portal de Quart, el Portal de San Vicente y el Portal de los Catalanes podríamos decir que convergen en un punto».

Las doce llaves

María Villamayor


Bab Al-Warraq Puerta de la Hoja (Puerta "dels Catalans" o de la "Trinitat") 

También llamada puerta del Sol o de Poniente. Abierta en la actual calle del Salvador que iba a dar a un puente de madera que comunicaba con la actual zona de los jardines de Viveros y del monasterio de la Trinidad. Frente al actual Puente de la Trinidad

http://www.jdiezarnal.com/valenciamurallasvalencia.html

https://www.arquitecturayempresa.es/

jueves, 28 de junio de 2018

Pasaron por el Museo Pío V y cruzaron el puente de la Trinidad

«—¿Ya lo tienes claro? —preguntó Sara mirando el reloj. 

—No sé —respondió dudoso—. Creo que al final me quedaré con los dos —terminó de decir Lluís haciendo una seña al hombre de detrás del mostrador y entregándoselos para que se los cobrara—. ¿Cómo vamos de tiempo? 

—Un poco justos —respondió Sara con claros signos de ansiedad—. Hemos quedado a las seis de la tarde y faltan veinte minutos. 

—Tranquila… —añadió el joven intentando calmarla—. De aquí a la calle Navellos si vamos deprisa en un cuarto de hora nos plantamos. 

En cuanto Lluís recibió el cambio salieron disparados hacia una de las puertas. Pasaron por el Museo Pío V y cruzaron el puente de la Trinidad».

Las doce llaves

María Villamayor


Puente de la Trinidad y cauce del Turia. Años 50

Todocolección

jueves, 24 de agosto de 2017

Rodaba el tiempo por el puente de la Trinidad

«Había varios estratos de olores en la calle del Salvador, olía a tahona, a droguería, a moho en los muros de la iglesia de los Trinitarios, a carbonería, a vaho de medicamento que salía de una farmacia, a salazones, y a través de ellos iba cada mañana camino de la facultad hasta la calle de la Nave con los libros de texto bajo el brazo. Todos los olores del itinerario cambiaban de matiz a lo largo del año. Tenían variaciones muy sutiles hasta que todo se convertía en una amalgama podrida cuando llegaba el calor. Solía ir cantando entre dientes y veía al panadero, al dinosaurio del Almudín, a los canónigos de la catedral, al autobús de Iberia que llevaba pasajeros al aeropuerto de Manises, al dragón del Patriarca y según la moda del momento cambiaba de melodías, unas veces cantaba a Machín, mira que eres linda, a Lorencito González, la niña de Puerto Rico por quien suspira, a Jorge Sepúlveda, mirando al mar soñé, a Bonet San Pedro, carpintero, carpintero, pero yo era un moderno y comenzaba a imitar a Renato Carossone, la donna rica, y Maruzzella, y también las canciones de Charles Trenet. Rodaba el tiempo por el puente de la Trinidad».

Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent


Puente de la Trinidad. 1890

http://juanansoler.blogspot.com.es/