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jueves, 18 de junio de 2026

La tentación de la piscina de Las Arenas en la playa

«Eran ya las tardes almibaradas, los crepúsculos llenos de murciélagos, las noches con el flexo abierto sobre los apuntes de Derecho, la tentación de la piscina de Las Arenas en la playa, las excursiones al monte Garbí con las universitarias de Acción Católica que llevaban muslitos de pollo envueltos en papel de plata y faldas de flores y sus pantorrillas arañadas por las aliagas y el espliego». 

Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent



Piscina Las Arenas. 1934

Playa de Levante. Canyamelar

Foto Desfilis

viernes, 29 de mayo de 2026

Imaginaba a Marisa de verano, con la trenza de oro

«Imaginaba a Marisa de verano, con la trenza de oro y los hoyuelos en el codo, vestida con una tela de flores y un lazo en la espalda y las sandalias blancas, las pecas de las mejillas que el sol de agosto ponía muy cobrizas. Ahora iría con abrigo o de uniforme azul de colegiala. ¿Cómo podría reconocerla si no estaba sentada en un sillón de mimbre blanco con su piel tostada bajo un toldo tomando un refresco?».

Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent



Las Arenas

Playa de Levante. Canyamelar

Todocolección

jueves, 9 de abril de 2026

Y la cometa en el viento

«El niño se sonreía
mano inhábil, ojo atento­
y la cometa en el viento
(su corazón) se cernía.
Ave, cometa, de un día
su corazón soñoliento.
Pues el corazón quería
huir ­pero no podía,
pero no sabía­ al viento».

El niño y la cometa

Dámaso Alonso



Volando una cometa en la playa de Valencia
 
Todocolección

lunes, 2 de marzo de 2026

La niña Marisa sentada en un sillón del balneario

«Los muslos de Silvana Mangano en el arrozal, Jesucristo héroe de un evangelio revolucionario según el padre Llanos entre los naranjos y jazmines, el pecho de la modista sangrando, la niña Marisa sentada en un sillón del balneario, el tren borreguero, la minoría selecta de Ortega y Gasset. Hay una familia que me ha dado recuerdos para ti —me había dicho don Santiago—. Ella es una chica muy guapa. Haríais una excelente pareja. Los zócalos de azulejos bajo el dragón del Patriarca y los cuadros de Caravaggio y del Divino Morales. El baión de la película Ana y el burdel de la Pilar. Los muslos de Silvana Mangano emergiendo otra vez del pantano de mi cerebro, ésta era la materia podrida de mi alma cuando yo tenía 17 años».

Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent



Balneario Las Arenas

Playa de Levante. Canyamelar

?

lunes, 29 de septiembre de 2025

Ella se sentaba en uno de aquellos sillones blancos

«Ella se sentaba en uno de aquellos sillones blancos junto a su madre que hacía calceta y yo la observaba. Al finalizar la temporada de baños, antes de que llegaran las tormentas de septiembre, su familia regresaba a Valencia y de aquella niña Marisa de catorce años recordaba hasta el año siguiente sus ojos verdes, unos hoyuelos carnosos que se le formaban en el codo cuando extendía el brazo y las pecas en las mejillas que el sol de agosto intensificaba cada día volviéndolas más cobrizas. Nunca habíamos cruzado entre los dos una palabra todavía, sino tan sólo miradas llenas de rubor, sostenidas hasta que uno de los dos apartaba los ojos. Otras veces Marisa pasaba por delante de casa y era un verano en que yo leía el Fausto de Goethe en el balcón balanceándome en la mecedora con la brisa del corredor que levantaba las páginas del libro y traía un olor a pimiento asado de la cocina».

Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent



Balneario Las Arenas. 1922

Vicente Barberá Masip

sábado, 27 de septiembre de 2025

Al balneario acababa de llegar la niña rubia de otros veranos

«Al balneario acababa de llegar la niña rubia de otros veranos con su trenza maciza de oro quemado que en mi corazón adolescente había suplantado el amor a la Virgen. En las vacaciones yo aprendía a tocar el piano en un salón del balneario de Galofre cuyo pavimento era de grandes baldosas blancas y negras siempre relucientes y allí había sillones de mimbre blanco y grandes ventanales, cortinajes de terciopelo rojo con borlas y puertas de cristal helado con siluetas de ninfas y flores. Yo tocaba al piano partituras del método Czerny y a veces también tocaba el vals de las olas y otras melodías, sobre todo una que decía: siempre está en mi corazón el hechizo de tu amor».

Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent



Las Arenas

Todocolección

viernes, 13 de junio de 2025

Tu padre y él salieron antes de comer a tomarse el vermut

«Fue un día luminoso. Tu tío Antonio había recuperado la elegancia y la palidez no le sentaba mal. Tu padre y él salieron antes de comer a tomarse el vermut y volvieron achispados y contentos. Parecía que ya nada podría hacernos daño; que habíamos perdido cuanto teníamos que perder y estábamos de nuevo destinados a la felicidad. Aunque la desgracia siguiera arrastrándose a nuestro alrededor, no iba a tocarnos con sus manos. La guerra había terminado».

La buena letra

Rafael Chirbes



Casa Guillermo

Calle José Benlliure

El Canyamelar

jueves, 5 de junio de 2025

Las meriendas en la playa, y las risas, y los bailes en la plaza

«Los viejos tiempos me quemaban la memoria con luces multicolores. Las tardes a la puerta de casa con las amigas, los paseos por el campo, con el sol cayendo detrás de los montes y dejando una raya roja entre los pinos, las meriendas en la playa, y las risas, y los bailes en la plaza, "ojos verdes, verdes como el trigo verde", el pelo cortado a lo garsón, el escote marinero reflejado en el espejo del dormitorio, y los zapatos nuevos, con el tacón cortado y ancho, a lo Greta Garbo. Todo se había hecho pedazos y el dolor lo recomponía en mi memoria como si esas cosas fueran el destino que me hubiera estado reservado desde siempre y los demás lo hubiesen destrozado».

La buena letra

Rafael Chirbes



Baile en Las Arenas


martes, 3 de junio de 2025

La gente se metía en el cine, porque allí al menos se aguantaba el frío

«Pero eso fue más tarde. Tuvo que llover mucho antes de que tu padre pudiera ir al cine y recuperase el buen humor. Luego le duró poco. Aquel primer invierno después de la guerra pasamos mucho frío. No teníamos picón para el brasero, ni leña para la chimenea. Aún no sé cómo conseguimos resistir en casa. La gente se metía en el cine, porque allí al menos se aguantaba el frío. El cine era barato, más que encender el brasero, pero nosotros no podíamos ir porque al final de la película sonaba el Cara al Sol y a tu padre le repugnaba tener que ponerse en pie con el brazo en alto».

La buena letra

Rafael Chirbes



Cine Merp

Calle José Benlliure

Canyamelar

https://voramarlavalenciamaritimaimes.blogspot.com/2023/12/cine-marfil-cine-merp.html

domingo, 1 de junio de 2025

De aquel día recuerdo el cielo por encima de la escollera

«Era a principios de verano. Lo recuerdo como si lo estuviese volviendo a ver en estos momentos. Una se olvida, y cada vez con más frecuencia, de lo que hizo ayer, o de cosas que han ocurrido esta misma mañana y, sin embargo, los recuerdos más antiguos tienen otra fuerza. No los piensas: los ves, los escuchas. De aquel día recuerdo el cielo por encima de la escollera, pero también las caras y las voces de cuantos nos sentamos a la mesa, bajo la higuera. Recuerdo cómo iba vestido cada cual, y el olor áspero de las hojas de la higuera y el de las plantas de tomate, cuando fuimos tu tía Pepita y yo a recoger algunos para la ensalada, y recuerdo el olor de la ropa; fíjate, que mientras hablo puedo recordar el olor de la ropa de tu tía Pepita y el de la abuela María, que olía nada más que a agua y jabón, pero de un modo muy especial, porque también olía a ella».

La buena letra

Rafael Chirbes



"Las rocas". Así llamabamos los del Cañamelar al trozo donde se unía la escollera del faro y la playa. Allí te bañabas sin volver a casa lleno de arena. Podías ponerte donde el mar apenas tenía un palmo de profundidad o en sitios donde no hacías pie. En ellas cogíamos clochinas, caracoles de roca y el famoso crianso para pescar

Paco Máñez

jueves, 19 de diciembre de 2024

Allí en la arena había muchos carros de labranza

«Allí en la arena había muchos carros de labranza y tartanas de los huertanos que habían aprovechado el día de fiesta para pasarlo al lado del mar. Algunos caballos estaban en el agua y los relinchos se fundían con el sonido del oleaje que se batía llenándolos de espuma. Creo recordar que había cumplido diez años cuando me bañé por primera vez en el mar con un camisón blanco que se me pegaba a la carne al salir del agua».

Retrato de una mujer moderna

Manuel Vicent



Playa de Levante

El Canyamelar

Cortesía de José Navarro Escrich

viernes, 29 de noviembre de 2024

Y el culo en la pared de la iglesia viendo pasar una procesión

«El tiempo en la posguerra se desenvolvía entre el hambre y el miedo en aquellas tardes ateridas de la autarquía, los domingos en el pueblo con las manos en los bolsillos y el culo en la pared de la iglesia viendo pasar una procesión». 

Retrato de una mujer moderna

Manuel Vicent



Semana Santa Marinera

Plaza del Rosario

Bivaldi

lunes, 16 de septiembre de 2024

El cine, la oscuridad de la sala, el sonido fluyendo alto y claro

«Fue un descubrimiento tardío pero le deslumbró. 

El cine, la oscuridad de la sala, el sonido fluyendo alto y claro desde los altavoces y esos semblantes perfectos de actores carismáticos en inmensos primeros planos engancharon a Basilio Galipienso. 

Mantenía su vicio cinéfilo en secreto, pues temía las burlas de los otros. Pero se acogió a una rutina sagrada y los viernes por la tarde acudía a un cine de reestreno para sumergirse en la penumbra, armado por un refresco y una ración de palomitas, durante más de cinco horas».

La gallera

Ramón Palomar



Cine Merp 

Calle José Benlliure

El Canyamelar

Cortesía de María José Cifre Alcover


viernes, 6 de septiembre de 2024

Lleno de felicidad me lancé en plancha al espacio

«Lleno de felicidad me lancé en plancha al espacio y al instante sentí en la piel quemada el abrazo del agua muy fría. Llegaba hasta la piscina de las Arenas la música de los pasodobles que sonaba en los sombrajos de los merenderos, España Cañí, En er mundo, el Gato Montés».

Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent



Piscina Las Arenas

Todocolección

miércoles, 7 de agosto de 2024

Y se pudrían al sol, como un buque encallado en la orilla, como una ballena varada en la playa

«Todos ellos, además, estaban envueltos con un aura mística, heroica, de resistencia numantina. Pertenecían a una época que hacía mucho había naufragado, que había claudicado ante los envites del progreso, de la modernidad, y se pudrían al sol, como un buque encallado en la orilla, como una ballena varada en la playa. Lo demostraban en cada uno de sus gestos, de sus palabras, con un solo golpe de sus miradas. Con la extravagante historia de Neleta, con la actitud recia de Tonet. Sentía por ellos una difusa mezcla de lástima y respeto. Ese respeto que se procesa por aquellos obcecados en causas imposibles, empecinados en seguir sendas que desembocan en abismos».

Nadie corre más que el plomo

Ignacio Marín

https://www.amazon.es/Nadie-corre-m%C3%A1s-plomo-Narrativa-ebook/dp/B0CLDD24FS



Cachalote varado en la playa de Levante. El Canyamelar. Años 50 

Fue expuesto en los bajos del Mercado Central para verlo, a una peseta la entrada

?

domingo, 21 de abril de 2024

Había una larga fachada de merenderos y casas de comidas

«En seguida oí las risas y la música que llegaban de la playa. Había una larga fachada de merenderos y casas de comidas con los nombres escritos en las paredes con grandes caracteres. La Pepica, Amparito, La Marcelina, L’Estimat, Casa Chimo. Las Carabelas, Juanet, La Perla, La Rosa, La Muñeca, La Paz, baños El Áncora».

Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent



Eugenia Viñes, Paseo de Neptuno e Isabel de Villena 

http://www.skyscrapercity.com/showthread.php?p=106339131

domingo, 5 de noviembre de 2023

Y la piscina con el trampolín modernista en el que se sucedía sin cesar una rueda de cuerpos juveniles

«La dictadura franquista, pese a todo, tenía unas grietas por donde se le escapaba algún grado de felicidad. Una de esas grietas era aquel balneario de Las Arenas derruido durante la guerra en cuya puerta paraba el tranvía de la Malvarrosa. De su antiguo esplendor quedaba entonces un pabellón de baños a la manera de un Partenón pintado de azul, un cine de verano, algunos jardines arruinados con jacarandas y magnolios, el solario y la piscina con el trampolín modernista en el que se sucedía sin cesar una rueda de cuerpos juveniles, de carnes muy apretadas, que volaban antes de zambullirse en el agua. Como una celebración del mito de Sísifo uno subía la gloria del propio cuerpo a la cumbre para sucumbir de nuevo una y otra vez ante la mirada indiferente de aquellas muchachas con bañadores de faldilla sentadas en la grada. Por la noche sobre la piscina se montaba con grandes tablas una pista para bailar mambos y boleros. Recuerdo muy bien cuánta belleza guardaban aquellas ruinas. El tranvía acarreaba hacia ese balneario derruido todos los sueños de gentes aplastadas por la represión política y moral y luego devolvía a la ciudad sus cuerpos redimidos por un día de libertad en el mar con sabor a sal en los labios. En el espacio de aquel balneario derruido donde una generación de jóvenes se rebeló contra la dictadura con la única arma del placer, hoy se levanta un hotel de un lujo muy ostentoso de mármoles y columnas. Hospedado allí hace unos días, desde la terraza de mi habitación solo reconocí como vestigios del pasado, un magnolio y unas jacarandas y aunque todo era nuevo y lujoso a mi alrededor, yo aún me veía caminando por aquel viejo jardín con la toalla y el bañador de algodón con cordoncillo, solo que al mirarme en el espejo del cuarto de baño ahora veía recreadas en mi rostro aquellas ruinas de cuando todos nos creíamos los reyes de mambo».

Manuel Vicent

El País. 3 de octubre de 2021



Piscina “Las Arenas”. Años 30

Enrique Desfilis Barberá

Bivaldi

viernes, 11 de agosto de 2023

Pasaban por el barrio, de vez en cuando, los organilleros

«Pasaban por el barrio, de vez en cuando, los organilleros, tocando y cantando las canciones de moda en ese momento. Pasando después a vender sus letras impresas en cuartillas de basto papel. "María de la O", "Rocío", "Mi jaca", "Échale guindas al pavo", "El día que nací yo", "Los campanilleros", etc. 

Aparecían también los Romanceros que montaban su caballete y nos metían sus rollos de "Sang i Fetge"... El crimen de la madrastra que degolló a su hijastra y metió su cabeza en el orinal... ¡Ah ! y el último grito, "El crimen de Cuenca", que la gente, por unos céntimos le quitaban de las manos la historia impresa».

Vivencias de juventud

Francisco Marcos Hernández



Organillero en la Playa de Levante

La Semana Gráfica. 24 de agosto de 1929

lunes, 10 de julio de 2023

La Guardia Civil multaba a un turista por ponerse el bikini o besarse en la playa

«—Todos somos culpables —comenta Zulueta—. Este desmadre es la consecuencia de haber abierto tanto la mano. Esto viene ya de lejos.

Don Diego, que lleva veinte años en el negociado censor, se siente aludido:

—¿Y qué íbamos a hacer? Si la Guardia Civil multaba a un turista por ponerse el bikini o besarse en la playa, al día siguiente la noticia salía destacada en primera página de los periódicos ingleses con un artículo que nos desacreditaba. ¡Y España necesitaba las divisas!».

La década que nos dejó sin aliento

Juan Eslava Galán



Playa de Levante. Años 80

El Canyamelar

Levante EMV

martes, 4 de julio de 2023

—O sea, que están con las tetas sueltas

«—¡Gran verdad! —comenta el padre Centelles—. He pasado unos días en Benidorm, no por vicio, bien lo sabe Dios, sino en cumplimiento de deberes pastorales, enviado por el obispo a sustituir a un sacerdote de la parroquia de San Pedro que tenía que cuidar a su madre en Valladolid. Aprovechando que estaba en un lugar concurrido de veraneantes que toman baños de ola, alguna vez bajé a la playa para recabar información sobre los niveles de observación de la moralidad que se dan en estos lugares. ¡Nunca lo hubiera hecho, porque lo que vi fue inenarrable! ¡Se me vino el alma a los pies, podéis creerme! Una de cada cuatro mujeres usaba bikini, no exagero, especialmente las más jóvenes, y algunas, ¡me sonrojo de solo pensarlo!, cuando toman el sol boca abajo ¡se desatan la breve cinta que se lo ata por la espalda!

—O sea, que están con las tetas sueltas —dice Paco Lupión.

—Pechos, llamémoslos pechos —corrige don Diego».

La década que nos dejó sin aliento

Juan Eslava Galán



Balneario "Las Arenas". Años 80

Francesc Jarque