«Franco y yo llegamos a Valencia el mismo día: él venía a visitar el acorazado Coral Sea, de la VI Flota, fondeado en aguas de la Malvarrosa».
Tranvía a la Malvarrosa
Manuel Vicent
«Franco y yo llegamos a Valencia el mismo día: él venía a visitar el acorazado Coral Sea, de la VI Flota, fondeado en aguas de la Malvarrosa».
Tranvía a la Malvarrosa
Manuel Vicent
«Entre las canciones de Conchita Piquer que sonaban en las tabernas de los puertos, los marines de la VI Flota, recién apeados del navío, regalaban chicles a los niños españoles para que aprendieran a rumiar como las vacas de Oklahoma y luego invadían los barrios chinos donde hacían correr el dólar por sus tugurios color de rosa, y nuestras prostitutas autóctonas tuvieron que chapurrear el inglés con objeto de cerrar el trato. El precio de la carne femenina subió varios enteros y la blenorragia ibérica, transportada por aquellos defensores de Occidente, cogió un aire internacional».
Retrato de una mujer moderna
Manuel Vicent
«Los españoles se entregan a lo americano con el mismo entusiasmo con el que en su día se entregaron a lo alemán del Führer y a lo italiano del Duce. En las calles de moda, en las tiendas y en las cafeterías, se van viendo nombres en inglés: snack bar, sandwich, ice cream… Incluso al cóctel de toda la vida lo llaman cocktail y a las chicas de conjunto de las revistas las llaman girls.
Con los americanos todo es más rápido y más moderno. Los pilluelos callejeros, de los que sigue habiendo muchos a pesar de los desvelos del Caudillo por escolarizarlos, en cuanto ven a un americano por la calle corren hacia él como si hubieran visto a los Reyes Magos:
—Mister, mister, gudmoning, dame chicle, anda mister, dame chicle verigud.
Los soldados americanos, que son como niños grandes (a veces enormes), y pelados al cero —se ve que allí también hay piojos, a pesar de los adelantos—, obsequian con chicle a los pedigüeños (y molestos) niños nativos. También reparten tabaco rubio:
—Mister, mister un cigarreto, plis.
Los niños se disputan las propinas de los americanos por pequeños servicios: «¿Mi buscarte taxi, mister? ¿Yu querer e good restaurant? ¿Yu buscas cama limpia con seniorita en un joutel bueno y barato?».
De la alpargata al Seiscientos
Juan Eslava Galán