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domingo, 5 de abril de 2026

Hay dos cosas que son incontrolables en un Domingo de Resurrección en El Cabañal

«Hay dos cosas que son incontrolables en un Domingo de Resurrección en El Cabañal. La primera es el sol. No recuerda ni un solo día así en el que el tiempo no fuera espléndido, casi desvergonzado. La otra es la música. En los Poblados Marítimos de Valencia, las procesiones de la jornada de Pascua se hacen a ritmo de pasodobles. La luz y las melodías festivas entran en tromba por las ventanas. Pese a la frenética actividad que las hermandades, cofradías y bandas de música despliegan por las calles, él experimenta los dulces efectos de una mañana perezosa».

El silencio del pantano

Juanjo Braulio



Domingo de Resurrección

Calle de La Barraca

Semana Santa Marinera

Levante EMV

viernes, 3 de abril de 2026

Por eso, cada mañana de Viernes Santo, el Cristo del Salvador es traído hasta aquí

«No hay que fiarse nunca del agua salada. Ahora está mansa, radiante en su vestido azul de primavera, pero hace siglos que los habitantes de los Poblados Marítimos perdieron la cuenta de las vidas que se ha tragado. Por eso, cada mañana de Viernes Santo, el Cristo del Salvador es traído hasta aquí a hombros de la gente de la red. De la poca que queda».

El silencio del pantano

Juanjo Braulio



Cristo del Salvador

Levante EMV

miércoles, 1 de abril de 2026

Jesús, dins el Sagrari guardeu mon pobre cor

«Rendit a vostres plantes,
Jesús, ací em teniu.
Mes ai! tot sol, son tantes
les hores que hi viviu!

Humil jo us adoro,
Jesús Sagramentat,
arrepentit imploro
perdó d'haver pecat.

Desitjo altra vegada
rebre el meu Salvador:
Jesús, una abraçada
jo us dono amb tot el cor.

De dins el Tabernacle,
tan sols per caritat,
Jesús, feu nou miracle
curant mon cor ingrat.

Jesús, dins el Sagrari
guardeu mon pobre cor,
puix dins vostre santuari
viuré sense temor.

Jesús, amb greu recança,
m'aparto de l'altar;
esperaré amb frisança
sovint poder tornar».

Estació al Santíssim Sagrament. Poema eucarístic

Lluís Mª de Valls




Visita a los Sagrarios el Jueves Santo

Las Provincias. 3 de abril de 1931

lunes, 30 de marzo de 2026

Escoltada por docenas de espantables fisgones –“els granaeros”-

«El señor Amadeo sintió la conciencia de sus muchos años. ¡Ochenta y siete! ¡Recordons, como pasaba el tiempo!. Parecía ayer y habían pasado ya.....¡Es igual, muchos!.

La banda desfilaba ante él con sus uniformes oscuros, dejando atrás un residuo de notas musicales caídas en el suelo, que barría el “oratget” que apenas soplaba. El señor Amadeo cerraba un poco los ojos...

El mismo día de Semana Santa, el mismo tufillo primaveral insinuándose en el aire, trayendo algo intangible pero claramente perceptible: la primavera. Unas calles sin adoquinar –aún faltaban años- con charcos y gallinas sueltas, unas mujeres lavando en la acequia del Gas, y los músicos de Corbella, los del Patronato, con sus uniformes a la última, ros con plumero y guerrera azul, acompañando a una imagen de la Dolorosa, escoltada por docenas de espantables fisgones –“els granaeros”- cuyos uniformes parecían confeccionados con tela de colgadura de muerto.

El mismo, Amadein, corriendo alrededor de los músicos, pisando los charcos que al salpicar ensuciaban los zapatos de charol de los granaderos, que furiosos, dejaban sentir en las costillas de los mocosos más de una “esplanisá” con la funda del chafarote de caballería, que ese sí, tal vez hubiera pertenecido a la guardia de Suchet, allá por el año de Maricastaña.

Las mujeres llevaban su falda de fiesta, coloreada vivamente, el “mochar” de “tomata i Ok” al cuello y muchas, cada vez más, zapatos en los duros pies. El yayo de Hamah in decía que “Aixa de les abates es un “lucho” (lujo quería decir) cerque Abas, o acaben descalces o en “espardenyes”. Y abobinaba de las costumbres del día sentado en su taburete de esparto a la puerta de casa el “Cafre”, mientras poco a poco deglutía su “gotet de canya”, un ron blanco infernal traído de “extranjis”.

Allá iban, con su Dolorosa al frente, los músicos del Patronato.

El señor Amadeo, abrió los ojos.

Nada era parecido, todo había cambiado de forma drástica, pero aquel grupo de hombres que desfilaba a los sones de “Mektub”, la lenta marcha procesional, tan vieja como el Patronato, era la misma banda, era algo del viejo Cabañal que cumplía cien años en aquel 1984, eran todavía los de Corbella, que se mantenían vivos por un milagro de tenacidad y perseverancia. Él, Amadeo, también era el mismo pero...ya no soplaba.

Continuó rememorando: cuando él nació la banda ya había salido de quintas; ya tenía veintitantos años. Todavía no estaba construido el Casinet, que albergo a la otra banda, la del “Peixet”; que sirvió de cooperativa de alimentación allá por los años veinte, con sus tiendas abiertas a huecos del edificio: tiendas “a ralla”, a pagar cuando los hombres volvían de la mar.

¡Que pequeño era el Cabañal entonces!. Todo aquello de “Cap de França”, Cagarritar, Malvarrosa, ¡bah!, ya había pasado, pero al empezar el siglo, hacia muy poco que Valencia se los había anexionado, y aún era casi un pueblo con vida propia: las barcas eran lo más importante; la mar daba de comer a todos, más bien o más mal. Pero aún eran cuatro gatos y había solidaridad, y se conocían todos, y con todos se podía contar. Ahora... valía más la pena no pensar: en la playa no había barcas, las gentes no se conocían entre sí, las cosas eran impersonales, estanterías de muñecos despersonalizados...¡Pobre Cabañal! ¡Pobre Amadeo!.

Aún escuchaba música de la banda. Poco a poco la devoraba el ruido de los motores, la altura de las fincas.

El señor Amadeo “roda el cap, entra en el bar mes proxim y demaná una copa de ron blanc, era la seua vengança contra tot, contra res, contra ell mateix, contra el temps, contra la mort i contra la vida”».

Cent anys i... a fosques 

Vicente Maurí

http://entrevientoynubes.jimdo.com/cabanyal/



Granaderos de ?

Levante EMV

sábado, 28 de marzo de 2026

Ara ve el sant diumenge, sant diumenge del Ram

«Ja arriba el sant diumenge,
sant diumenge del Ram;
floreixen violetes
pels marges i boscams,
els ametllers s'engebren,
de flors s'omple la vall,
abelles trescadores
son nèctar van xuclant
i les lleugeres brises
mormolen per l'espai:
Jesús-Maria!

Les taules són parades
de palmes i de rams,
de llor i d'olivera
i de tortells en gran,
que els xics i minyonetes
al temple enarbraran:
Jesús-Maria!

Ara ve el sant diumenge,
sant diumenge del Ram,
i aprés Setmana Santa,
la més trista de l'any,
els orgues i campanes
de sobte emmudiran
i els fasos* i tenebres
tan sols ressonaran:
Jesús-Maria!,
tan sols ressonaran».

*Els fasos son les maitines de Setmana Santa

Glossa del Diumenge de Rams

Antoni Doltra i Masferrer



Diumenge de Rams

Setmana Santa Marinera

Levante EMV

martes, 18 de noviembre de 2025

Iba el cura Fabregat y el predicador contratado para la fiesta, Vicente Gallart

«El santo patrón fue devuelto en procesión a la iglesia. Detrás de la imagen junto con los tres clavarios morenos y trajeados de azul marino iba el cura Fabregat y el predicador contratado para la fiesta, Vicente Gallart, párroco de la Malvarrosa de Valencia, un preste florido, flamenco y muy guapo que llevaba la teja un poco ladeada y una parte del manteo plegada sobre el antebrazo como la capa de un torero. Durante la misa mayor había reinado en el pueblo un silencio absoluto, sólo interrumpido por algún cohete esporádico o por el petardeo de una motocicleta que se iba a la playa y en medio de las calles desiertas la voz del predicador se oía desde la iglesia abarrotada que tenía las puertas abiertas y con fieles hasta mitad de la plaza todos sudados».

Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent



Don Vicente Gallart

Desfile de Ramos. Años 50

?

domingo, 20 de abril de 2025

En los Poblados Marítimos de Valencia, las procesiones de la jornada de Pascua se hacen a ritmo de pasodobles

«Hay dos cosas que son incontrolables en un Domingo de Resurrección en El Cabañal. La primera es el sol. No recuerda ni un solo día así en el que el tiempo no fuera espléndido, casi desvergonzado. La otra es la música. En los Poblados Marítimos de Valencia, las procesiones de la jornada de Pascua se hacen a ritmo de pasodobles. La luz y las melodías festivas entran en tromba por las ventanas. Pese a la frenética actividad que las hermandades, cofradías y bandas de música despliegan por las calles, él experimenta los dulces efectos de una mañana perezosa».

El silencio del pantano

Juanjo Braulio



Procesión del Domingo de Resurrección

Levante EMV

viernes, 18 de abril de 2025

Por eso, cada mañana de Viernes Santo, el Cristo del Salvador es traído hasta aquí a hombros de la gente de la red

«Por la pasarela de madera, roída por el salitre, avanza el portador, que ya acusa el peso de la cruz después de casi dos horas de llevarlo a cuestas. El Cristo del Salvador, patrón de los pescadores del Cabañal, es metido en la playa como cada mañana de Viernes Santo para bendecir con su presencia el homenaje de la corona de laurel a los que desaparecieron mar adentro.

No hay que fiarse nunca del agua salada. Ahora está mansa, radiante en su vestido azul de primavera, pero hace siglos que los habitantes de los Poblados Marítimos perdieron la cuenta de las vidas que se ha tragado. Por eso, cada mañana de Viernes Santo, el Cristo del Salvador es traído hasta aquí a hombros de la gente de la red. De la poca que queda».

El silencio del pantano

Juanjo Braulio



Cristo del Salvador

Viernes Santo

Subida por MJose Alonso a Setmana Santa Marinera: imatges en blanc i negre


miércoles, 16 de abril de 2025

Fuera llueve sobre el Cabañal

«Mira por la ventana de su estudio. Fuera llueve sobre el Cabañal. Le encanta la lluvia tranquila —siempre escasa en la ciudad donde vive, más proclive a aterradoras gotas frías de otoño, escandalosos aguaceros de primavera y espectaculares tormentas de verano que desbordan ríos y barrancos—, porque piensa que si llueve cuando debe hacerlo, el mundo se mantiene en orden. No obstante, espera que el pronóstico del tiempo tenga razón y la inestabilidad termine a lo largo de la tarde».

El silencio del pantano

Juanjo Braulio



Semana Santa Marinera. Años 20

Corporación de Granaderos de ?

Valencia en blanco y negro Tivoli

Cortesía de José Navarro Escrich

lunes, 14 de abril de 2025

Sobre todo de cofradías de Semana Santa

«—¿Localizaste a Lloréns? —preguntó ella. 

—Sí, realmente es muy bueno en lo suyo, si no el mejor. Le llueven los encargos para realizar toda clase de cruces, sobre todo de cofradías de Semana Santa. Pero conseguí que hiciera un hueco para atender a mi encargo».

La cruz de los ángeles

Antonio Lázaro



Semana Santa Marinera

Real Hermandad de la Santa Faz

Todocolección

sábado, 12 de abril de 2025

Ja arriba el sant diumenge, sant diumenge del Ram

«Ja arriba el sant diumenge,
sant diumenge del Ram;
floreixen violetes
pels marges i boscams,
els ametllers s'engebren,
de flors s'omple la vall,
abelles trescadores
son nèctar van xuclant
i les lleugeres brises
mormolen per l'espai:
Jesús-Maria!

Les taules són parades
de palmes i de rams,
de llor i d'olivera
i de tortells en gran,
que els xics i minyonetes
al temple enarbraran:
Jesús-Maria!

Ara ve el sant diumenge,
sant diumenge del Ram,
i aprés Setmana Santa,
la més trista de l'any,
els orgues i campanes
de sobte emmudiran
i els fasos* i tenebres
tan sols ressonaran:
Jesús-Maria!,
tan sols ressonaran».

*Els fasos son les maitines de Setmana Santa

Glossa del Diumenge de Rams

Antoni Doltra i Masferrer



Diumenge de Rams

Levante EMV

jueves, 10 de abril de 2025

Escoltada por docenas de espantables fisgones –“els granaeros”-

«El señor Amadeo sintió la conciencia de sus muchos años. ¡Ochenta y siete! ¡Recordons, como pasaba el tiempo!. Parecía ayer y habían pasado ya.....¡Es igual, muchos!.

La banda desfilaba ante él con sus uniformes oscuros, dejando atrás un residuo de notas musicales caídas en el suelo, que barría el “oratget” que apenas soplaba. El señor Amadeo cerraba un poco los ojos...

El mismo día de Semana Santa, el mismo tufillo primaveral insinuándose en el aire, trayendo algo intangible pero claramente perceptible: la primavera. Unas calles sin adoquinar –aún faltaban años- con charcos y gallinas sueltas, unas mujeres lavando en la acequia del Gas, y los músicos de Corbella, los del Patronato, con sus uniformes a la última, ros con plumero y guerrera azul, acompañando a una imagen de la Dolorosa, escoltada por docenas de espantables fisgones –“els granaeros”- cuyos uniformes parecían confeccionados con tela de colgadura de muerto.

El mismo, Amadein, corriendo alrededor de los músicos, pisando los charcos que al salpicar ensuciaban los zapatos de charol de los granaderos, que furiosos, dejaban sentir en las costillas de los mocosos más de una “esplanisá” con la funda del chafarote de caballería, que ese sí, tal vez hubiera pertenecido a la guardia de Suchet, allá por el año de Maricastaña.

Las mujeres llevaban su falda de fiesta, coloreada vivamente, el “mochar” de “tomata i Ok” al cuello y muchas, cada vez más, zapatos en los duros pies. El yayo de Hamah in decía que “Aixa de les abates es un “lucho” (lujo quería decir) cerque Abas, o acaben descalces o en “espardenyes”. Y abobinaba de las costumbres del día sentado en su taburete de esparto a la puerta de casa el “Cafre”, mientras poco a poco deglutía su “gotet de canya”, un ron blanco infernal traído de “extranjis”.

Allá iban, con su Dolorosa al frente, los músicos del Patronato.

El señor Amadeo, abrió los ojos.

Nada era parecido, todo había cambiado de forma drástica, pero aquel grupo de hombres que desfilaba a los sones de “Mektub”, la lenta marcha procesional, tan vieja como el Patronato, era la misma banda, era algo del viejo Cabañal que cumplía cien años en aquel 1984, eran todavía los de Corbella, que se mantenían vivos por un milagro de tenacidad y perseverancia. Él, Amadeo, también era el mismo pero...ya no soplaba.

Continuó rememorando: cuando él nació la banda ya había salido de quintas; ya tenía veintitantos años. Todavía no estaba construido el Casinet, que albergo a la otra banda, la del “Peixet”; que sirvió de cooperativa de alimentación allá por los años veinte, con sus tiendas abiertas a huecos del edificio: tiendas “a ralla”, a pagar cuando los hombres volvían de la mar.

¡Que pequeño era el Cabañal entonces!. Todo aquello de “Cap de França”, Cagarritar, Malvarrosa, ¡bah!, ya había pasado, pero al empezar el siglo, hacia muy poco que Valencia se los había anexionado, y aún era casi un pueblo con vida propia: las barcas eran lo más importante; la mar daba de comer a todos, más bien o más mal. Pero aún eran cuatro gatos y había solidaridad, y se conocían todos, y con todos se podía contar. Ahora... valía más la pena no pensar: en la playa no había barcas, las gentes no se conocían entre sí, las cosas eran impersonales, estanterías de muñecos despersonalizados...¡Pobre Cabañal! ¡Pobre Amadeo!.

Aún escuchaba música de la banda. Poco a poco la devoraba el ruido de los motores, la altura de las fincas.

El señor Amadeo “roda el cap, entra en el bar mes proxim y demaná una copa de ron blanc, era la seua vengança contra tot, contra res, contra ell mateix, contra el temps, contra la mort i contra la vida”».

Cent anys i... a fosques 

Vicente Maurí

http://entrevientoynubes.jimdo.com/cabanyal/



Semana Santa Marinera

Foto Desfilis

Bivaldi

viernes, 29 de noviembre de 2024

Y el culo en la pared de la iglesia viendo pasar una procesión

«El tiempo en la posguerra se desenvolvía entre el hambre y el miedo en aquellas tardes ateridas de la autarquía, los domingos en el pueblo con las manos en los bolsillos y el culo en la pared de la iglesia viendo pasar una procesión». 

Retrato de una mujer moderna

Manuel Vicent



Semana Santa Marinera

Plaza del Rosario

Bivaldi

sábado, 30 de marzo de 2024

En un Domingo de Resurrección en El Cabañal

«Hay dos cosas que son incontrolables en un Domingo de Resurrección en El Cabañal. La primera es el sol. No recuerda ni un solo día así en el que el tiempo no fuera espléndido, casi desvergonzado. La otra es la música. En los Poblados Marítimos de Valencia, las procesiones de la jornada de Pascua se hacen a ritmo de pasodobles. La luz y las melodías festivas entran en tromba por las ventanas. Pese a la frenética actividad que las hermandades, cofradías y bandas de música despliegan por las calles, él experimenta los dulces efectos de una mañana perezosa».

El silencio del pantano

Juanjo Braulio



Procesión del Domingo de Resurrección

Calle Escalante

Christina Mauri Ballester

http://www.skyscrapercity.com/showthread.php?t=1694463&page=133

jueves, 28 de marzo de 2024

Y apenas me dio tiempo a hacer la visita al Santísimo

«Cuando le toca el turno se arrodilla detrás de la tupida rejilla del mueble penitencial.

—Ave María Purísima —saluda al sacerdote.

—Sin pecado concebida —responde la voz íntima, viril y algo rasposa del padre Fornell. Lita roza levemente la rejilla metálica con la punta de la nariz y percibe un delicado efluvio del agua de colonia que usa el sacerdote.

—Dime, Lita, hija —murmura el padre Fornell, S. J., después de reconocerla tras la rejilla—. La semana pasada te saltaste la confesión, ¿o fuiste a otra parroquia?

Lita adivina un leve tono de reproche en su voz.

—¡No, padre! —se apresura a decir—. Es que hemos estado muy ocupados en la oficina y apenas me dio tiempo a hacer la visita al Santísimo.

—¡Dios está antes que la oficina y que todo! —le riñe el confesor—. ¡La mala hierba es como la pelusilla del bigote: se robustece! ¡Hay que arrancarla todas las semanas! ¡Que no vuelva a ocurrir! Dime ahora, hija, vacía tu alma ante el tribunal de la penitencia.

—Sonsáqueme, padre.

—Desahógate, hija mía. ¿De qué pecados te acusas?».

De la alpargata al Seiscientos

Juan Eslava Galán



Las Provincias. 3 de abril de 1931

domingo, 24 de marzo de 2024

Les taules són parades de palmes i de rams

«Ja arriba el sant diumenge,
sant diumenge del Ram;
floreixen violetes
pels marges i boscams,
els ametllers s'engebren,
de flors s'omple la vall,
abelles trescadores
son nèctar van xuclant
i les lleugeres brises
mormolen per l'espai:
Jesús-Maria!

Les taules són parades
de palmes i de rams,
de llor i d'olivera
i de tortells en gran,
que els xics i minyonetes
al temple enarbraran:
Jesús-Maria!

Ara ve el sant diumenge,
sant diumenge del Ram,
i aprés Setmana Santa,
la més trista de l'any,
els orgues i campanes
de sobte emmudiran
i els fasos* i tenebres
tan sols ressonaran:
Jesús-Maria!,
tan sols ressonaran».

*Els fasos son les maitines de Setmana Santa

Glossa del Diumenge de Rams

Antoni Doltra i Masferrer



Mercado de palmas de Valencia

La Semana Gráfica. 12 de abril de 1930

lunes, 7 de agosto de 2023

Existía un convento de monjas, una especie de colegio religioso de niñas

«En esta plaza, existía un convento de monjas, una especie de colegio religioso de niñas. Raramente se las veía, alguna vez salían en formación cogidas de la mano con su uniforme azul marino, y con cuellos y manguitos blancos, guiadas por dos monjas».

Vivencias de juventud

Francisco Marcos Hernández



Semana Santa Marinera. Plaza de los Ángeles. Corporación de Longinos. Al fondo de la imagen el Convento de las Franciscanas

Todocolección

domingo, 30 de julio de 2023

El Imperial de la calle de Escalante, donde los sábados hacían "Varietés"

«Los cines de barrio eran, el Imperial de la calle de Escalante, donde los sábados hacían "Varietés", y alguna "Matine" de cine cómico, y películas locales como"El Faba de Ramonet" o "Tota la manota, tío Chuano", eróticas y chocarreras».

Vivencias de juventud

Francisco Marcos Hernández



Procesión del Domingo de Resurrección

Cine Imperial. Calle Escalante 

domingo, 9 de abril de 2023

Hay dos cosas que son incontrolables en un Domingo de Resurrección en El Cabañal

«Hay dos cosas que son incontrolables en un Domingo de Resurrección en El Cabañal. La primera es el sol. No recuerda ni un solo día así en el que el tiempo no fuera espléndido, casi desvergonzado. La otra es la música. En los Poblados Marítimos de Valencia, las procesiones de la jornada de Pascua se hacen a ritmo de pasodobles. La luz y las melodías festivas entran en tromba por las ventanas. Pese a la frenética actividad que las hermandades, cofradías y bandas de música despliegan por las calles, él experimenta los dulces efectos de una mañana perezosa».

El silencio del pantano

Juanjo Braulio



Domingo de Resurrección

Plaza de los Ángeles

Subida por MJose Alonso a Setmana Santa Marinera: imatges en blanc i negre

viernes, 7 de abril de 2023

Cada mañana de Viernes Santo, el Cristo del Salvador es traído hasta aquí

«No hay que fiarse nunca del agua salada. Ahora está mansa, radiante en su vestido azul de primavera, pero hace siglos que los habitantes de los Poblados Marítimos perdieron la cuenta de las vidas que se ha tragado. Por eso, cada mañana de Viernes Santo, el Cristo del Salvador es traído hasta aquí a hombros de la gente de la red. De la poca que queda».

El silencio del pantano

Juanjo Braulio



El Cristo del Salvador

Semana Santa Marinera

http://eoselblog.blogspot.com/