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lunes, 11 de mayo de 2026

Cuando la Virgen salió en procesión por la huerta valenciana

«A un pobre escultor enamorado le encargaron la imagen de una Virgen, que se da por supuesto que se trataba de la Virgen de los Desamparados. El artista no encontró modelo más apropiado que el de su joven amante, que no era otra que la propia Viçenteta, una adolescente que vivía en una barraca de la huerta. En efecto, una noche de amor el escultor enardecido le dijo: «Voy a modelar tu cara y tú vas a ser la Virgen más bonita que se va a venerar en un altar». 

Mientras la modelaba, el artista y la niña se amaban, sin distinguir la inspiración y el deseo, la devoción y el sexo. Bajo el emparrado de la barraca, una bella imagen surgió entre las flores. Gracias a las brujas manos del artista, el rostro de su Viçenteta, lleno de gracia y de amor, se transformó en el propio rostro de la Virgen, que el pueblo adoraba. La gente decía: «Mirad a la Viçenteta, más igual no puede estar. Ella es la verdadera Virgen que se venera en el altar». 

Sin embargo sucedió lo inesperado. Mientras todo en la barraca cantaba y reía, el escultor amaba a Viçenteta, pero ella un día se fue  con otro y huyó para siempre de su barraca. Como es lógico, el escultor quedó muy triste y despechado, de modo que aquel mismo año, cuando la Virgen salió en procesión por la huerta valenciana, al ver el artista la imagen que había creado recordó su cruel desengaño y quiso destrozarla gritando: «¡Traición!». Al oír que el escultor insultaba a la Virgen, la gente alarmada cesó de cantar, mas pronto rendido, vencido, humillado, el artista cayó arrodillado y comenzó a rezar: «¡Oh, santa Madre de Dios, no me hagas desgraciado, devuélveme a mi niña, que tiene tu carita, Virgen de los Desamparados!». El artista le pedía a la copia que le devolviera el original».

Retrato de una mujer moderna

Manuel Vicent



La Virgen de los Desamparados por la huerta valenciana con motivo del 25 Aniversario de la Coronación. 1948

martes, 7 de abril de 2026

Donde el cielo azul de su infancia estaría lleno de cometas hechas con papel

«Desde Sevilla, Conchita Piquer imaginó el vientecillo que en esos días de Pascua corría por el cauce del Turia, por la playa de la Malvarrosa y también por la huerta de Benicalap, donde el cielo azul de su infancia estaría lleno de cometas hechas con papel de periódico de Las Provincias o El Mercantil Valenciano».

Retrato de una mujer moderna

Manuel Vicent



Antiguo cauce del Turia. Años 80

Levante EMV

jueves, 8 de mayo de 2025

Cuando la Virgen salió en procesión por la huerta valenciana

«A un pobre escultor enamorado le encargaron la imagen de una Virgen, que se da por supuesto que se trataba de la Virgen de los Desamparados. El artista no encontró modelo más apropiado que el de su joven amante, que no era otra que la propia Viçenteta, una adolescente que vivía en una barraca de la huerta. En efecto, una noche de amor el escultor enardecido le dijo: "Voy a modelar tu cara y tú vas a ser la Virgen más bonita que se va a venerar en un altar". 

Mientras la modelaba, el artista y la niña se amaban, sin distinguir la inspiración y el deseo, la devoción y el sexo. Bajo el emparrado de la barraca, una bella imagen surgió entre las flores. Gracias a las brujas manos del artista, el rostro de su Viçenteta, lleno de gracia y de amor, se transformó en el propio rostro de la Virgen, que el pueblo adoraba. La gente decía: "Mirad a la Viçenteta, más igual no puede estar. Ella es la verdadera Virgen que se venera en el altar". 

Sin embargo sucedió lo inesperado. Mientras todo en la barraca cantaba y reía, el escultor amaba a Viçenteta, pero ella un día se fue  con otro y huyó para siempre de su barraca. Como es lógico, el escultor quedó muy triste y despechado, de modo que aquel mismo año, cuando la Virgen salió en procesión por la huerta valenciana, al ver el artista la imagen que había creado recordó su cruel desengaño y quiso destrozarla gritando: "¡Traición!". Al oír que el escultor insultaba a la Virgen, la gente alarmada cesó de cantar, mas pronto rendido, vencido, humillado, el artista cayó arrodillado y comenzó a rezar: "¡Oh, santa Madre de Dios, no me hagas desgraciado, devuélveme a mi niña, que tiene tu carita, Virgen de los Desamparados!". El artista le pedía a la copia que le devolviera el original».

Retrato de una mujer moderna

Manuel Vicent



La Virgen de los Desamparados por la huerta valenciana con motivo del 25 Aniversario de la Coronación. 1948

Archivo de Rafael Solaz

domingo, 12 de enero de 2025

La gente solo mira los escaparates de la tienda de electrodomésticos

«La gente solo mira los escaparates de la tienda de electrodomésticos, los bares plantan un televisor con cortinillas en un ángulo de la pared y en las casas ha dejado de oírse la radio».

Retrato de una mujer moderna

Manuel Vicent



Viuda de Miguel Roca

Pasaje Ruzafa. 1970


viernes, 10 de enero de 2025

Mis canciones se las llevan en sus maletas de cartón

«Mis canciones se las llevan en sus maletas de cartón los millones de obreros que se van a trabajar a Alemania».

Retrato de una mujer moderna

Manuel Vicent



Emigrantes en la Estación del Norte. Años 50

Fotograma del No-Do

Subida por Jose Vicente Luján Estellés a VAHG


miércoles, 8 de enero de 2025

Las playas están llenas de bikinis

«Tal vez en el futuro venga gente con estudios que descubrirá el valor de la copla. Ahora está pasada de moda, las playas están llenas de bikinis y se oyen canciones italianas y de los Beatles, que me gustan mucho».

Retrato de una mujer moderna

Manuel Vicent



Playa de Levante. Canyamelar. Años 70

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sábado, 4 de enero de 2025

La multitud llevó el féretro a hombros por toda la avenida del puerto, por el puente de Aragón cruzando toda Valencia

«Allí estaba yo con mi madre y mis hermanas, y la gente al verme formó un remolino a mi alrededor y yo no sabía si me aplaudían a mí o al escritor. La multitud llevó el féretro a hombros por toda la avenida del puerto, por el puente de Aragón cruzando toda Valencia hasta la Lonja con todas las autoridades rindiéndole honores. Allí se estableció la capilla ardiente. Recordé ante su cadáver que había prometido ser mi padrino aquellos días de Nueva York, su visita al teatro de Broadway, la conversación en aquel garito de licores prohibidos donde el escritor, con una ostra en la mano, me juró que un día sería tan famosa como la Virgen de los Desamparados. Ahora ya me sé de memoria párrafos enteros de las novelas Cañas y barro, La barraca y Arroz y tartana».

Retrato de una mujer moderna

Manuel Vicent



Crónica. 12 de noviembre de 1933


jueves, 2 de enero de 2025

Que sobrevolaron la muchedumbre que ocupaba la explanada del puerto

«En el momento de tocar tierra en la escala real se soltaron veinte mil palomas que sobrevolaron la muchedumbre que ocupaba la explanada del puerto. Ni él mismo, que era tan pagado, todo hay que decirlo, lo hubiera podido soñar. Si llega a imaginarlo hubiera salido del féretro para verlo».

Retrato de una mujer moderna

Manuel Vicent



Llegada de los restos de Blasco Ibáñez a Valencia

 Crónica. 5 de noviembre de 1933

domingo, 29 de diciembre de 2024

Yo estaba en el puerto de Valencia cuando, en plena República, trajeron desde Menton su cadáver

«Me acuerdo mucho de Blasco Ibáñez. Yo estaba en el puerto de Valencia cuando, en plena República, trajeron desde Menton su cadáver. Era un buen amigo, la verdad. Más de cinco años hacía que había muerto. Estoy viendo el acorazado Jaime I, buque insignia de la armada española, adornado con gallardetes y banderas, al que daban guardia de honor otros buques de la marina española y francesa».

Retrato de una mujer moderna

Manuel Vicent



Llegada de los restos de Blasco Ibáñez a Valencia

 Crónica. 5 de noviembre de 1933

viernes, 27 de diciembre de 2024

La música de un acordeón me llegaba desde los merenderos

«Después de comer me quedé dormida en la arena junto a la media sandía sobrante, y dentro del sueño la música de un acordeón me llegaba desde los merenderos y oía las risas de mis hermanas, que resonaban en el sueño como dentro de una cámara neumática, y allí oía también el llanto desgarrado de un niño. Nunca he querido saber por qué el llanto de aquel niño a lo largo de mi vida se ha fundido con el de mi hijo cuando me lo arrancaron de los brazos para llevárselo a España. La voz de mi madre que me decía «Despierta, Conchín, que vamos a perder el tren. Tenemos que volver a casa» era la misma voz que me decía que volviera a España cuando estaba en Nueva York. Mi cabeza está llena de niños llorando. He cantado para olvidar sus gritos».

Retrato de una mujer moderna

Manuel Vicent



Maria Jesús en un merendero de la playa


lunes, 23 de diciembre de 2024

Transportaban una paella hacia la mansión de aquel señor gordo

«Unos criados transportaban una paella hacia la mansión de aquel señor gordo, que la esperaba en la puerta con los brazos abiertos. Cuántas veces se lo conté a Blasco Ibáñez. Algunos decían que era un escritor muy conocido que se había batido en duelo y se había salvado porque la bala le dio en la hebilla».

Retrato de una mujer moderna

Manuel Vicent



Fachada principal del chalet de la Malvarrosa

http://www.cervantesvirtual.com/

sábado, 21 de diciembre de 2024

Un emparrado con cañizos, llamada la Carmela

«A mi lado también se bañaban y hacían castillos en la arena unos gitanillos desnudos con el sol dentro de su cuerpo mojado. Sobre una manta extendida cerca de la orilla, mi madre abrió la sandía, que salió muy roja, y me felicitó y me dijo «hija, qué buena vista tienes», y nos pusimos a comer. Sentía los labios inflamados con un sabor salado, y los hombros y las piernas quemados. Recuerdo que de una casa de comidas, un emparrado con cañizos, llamada la Carmela».

Retrato de una mujer moderna

Manuel Vicent



La Carmela

La Malvarrosa


jueves, 19 de diciembre de 2024

Allí en la arena había muchos carros de labranza

«Allí en la arena había muchos carros de labranza y tartanas de los huertanos que habían aprovechado el día de fiesta para pasarlo al lado del mar. Algunos caballos estaban en el agua y los relinchos se fundían con el sonido del oleaje que se batía llenándolos de espuma. Creo recordar que había cumplido diez años cuando me bañé por primera vez en el mar con un camisón blanco que se me pegaba a la carne al salir del agua».

Retrato de una mujer moderna

Manuel Vicent



Playa de Levante

El Canyamelar

Cortesía de José Navarro Escrich

martes, 17 de diciembre de 2024

En la estación de Pont de Fusta cogimos un tren

«Era el día de San Pedro, un 29 de junio. Íbamos cargadas con unas tarteras llenas de longanizas con tomate y una sandía, que yo acababa de robar esa misma mañana en un melonar que había cerca de casa. En la estación de Pont de Fusta cogimos un tren de humo o eléctrico, no lo recuerdo muy bien, que a través de la huerta entre tablas de hortalizas plantadas en hileras de todos los colores llegaba al Grao con una parada en la Malvarrosa».

Retrato de una mujer moderna

Manuel Vicent



Estación Pont de Fusta


domingo, 15 de diciembre de 2024

Esa imagen la llevo siempre asociada a la primera vez que mi madre me llevó con las hermanas a la playa de la Malvarrosa

«La única espina que no he logrado arrancar de mi corazón ha sido la de haber dejado que se llevaran de Nueva York a mi hijo con apenas unos meses. Todavía lo sueño envuelto en pañales en brazos de mi madre, como si me lo hubieran robado, alejándose en el barco, y yo llorando, porque no supe enfrentarme a la tentación de ser una gran estrella contra mi instinto maternal, que me impulsaba a echarme al agua a seguir la estela de aquel barco. Ahora mismo se me han saltado las lágrimas. No sé por qué esa imagen la llevo siempre asociada a la primera vez que mi madre me llevó con las hermanas a la playa de la Malvarrosa».

Retrato de una mujer moderna

Manuel Vicent



Playa de La Malvarrosa.... Cap de França... 

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viernes, 13 de diciembre de 2024

Porque se nota que has comido demasiadas paellas en Valencia

«De todas las maledicencias que había oído decir de mí, la que más me hería era la que me hacía culpable de la suerte que había corrido Miguel de Molina, pero tal vez aún me molestaba más lo que el propio cantaor me dijo un día como una gracia cuando todavía éramos amigos del alma y él, según decía, me adoraba. «Conchita, cantas como los ángeles, pero te mueves mal en el escenario porque se nota que has comido demasiadas paellas en Valencia». Qué gracioso».

Retrato de una mujer moderna

Manuel Vicent



Día de paella

Todocolección

miércoles, 11 de diciembre de 2024

En un taller cerca del mercado de San Pedro Nolasco

«Mi madre trabajaba de costurera en un taller cerca del mercado de San Pedro Nolasco y allí, cuando aún no había cumplido seis años, yo cantaba esos cuplés de pie en una mesa y las oficialas y aprendizas del taller me hacían el coro».

Retrato de una mujer moderna

Manuel Vicent



Mercado de San Pedro Nolasco

lunes, 9 de diciembre de 2024

Las jotas valencianas con una guitarra bajo las parras de alguna barraca de la huerta

«En la escuela de monjas, a la que entraba por la puerta trasera como todas las niñas pobres con un babero a rayas, aprendí a coser y a rezar. Cuando era niña, las flores olían mucho más fuerte, de otra manera; siempre será un misterio cómo olían las rosas que llevábamos cantando a la Virgen el mes de mayo, venid y vamos todos con flores a María, luego las campanas y las tracas en las fiestas de verano, las jotas valencianas con una guitarra bajo las parras de alguna barraca de la huerta cuando íbamos de paella, pero a mí me gustaban más los cuplés que cantaban Raquel Meller y la Fornarina».

Retrato de una mujer moderna

Manuel Vicent



Los guitarristas. 1889

Joaquín Sorolla y Bastida

Óleo. 34 x 49,50

Museo Sorolla

sábado, 7 de diciembre de 2024

También me dijo que me bautizaron en la iglesia de Santa Mónica

«Mi madre siempre me había dicho que nací en el año 1906, tal vez, no estaba segura, ella lo tenía que saber, pero a lo mejor es que éramos tan pobres que no teníamos ni un calendario en la cocina. También me dijo que me bautizaron en la iglesia de Santa Mónica, a doscientos pasos de casa en la calle Ruaya, en el barrio de Sagunto, eso es cierto, y que escupí la sal que el cura me puso en la boca, pero no lloré; ahí se ve cómo empezó mi rebeldía».

Retrato de una mujer moderna

Manuel Vicent



Puente de Serranos y la Iglesia de Santa Mónica al fondo

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jueves, 5 de diciembre de 2024

Los marines de la VI Flota, recién apeados del navío, regalaban chicles a los niños españoles

«Entre las canciones de Conchita Piquer que sonaban en las tabernas de los puertos, los marines de la VI Flota, recién apeados del navío, regalaban chicles a los niños españoles para que aprendieran a rumiar como las vacas de Oklahoma y luego invadían los barrios chinos donde hacían correr el dólar por sus tugurios color de rosa, y nuestras prostitutas autóctonas tuvieron que chapurrear el inglés con objeto de cerrar el trato. El precio de la carne femenina subió varios enteros y la blenorragia ibérica, transportada por aquellos defensores de Occidente, cogió un aire internacional».

Retrato de una mujer moderna

Manuel Vicent



Marineros de la VI Flota en el puerto de Valencia. 1954

Subida por Pilar Martínez Olmos a VAHG