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miércoles, 27 de noviembre de 2024

Miguel de Molina abandonó la capital para refugiarse en Valencia

«Miguel de Molina abandonó la capital para refugiarse en Valencia. Sus amigos le aconsejaron que no asomara la jeta porque le iban a pegar tres tiros, pero él era un artista y después de un año de andar escondido se empeñó en volver a Madrid para presentar un espectáculo, como empresario, en el teatro Cómico. Había que arriesgarse para no morir de hambre. Como era de esperar, la noche del estreno se armó un escándalo. El patio de butacas se llenó de insultos a cargo de unos falangistas al grito de «¡no queremos rojos ni maricones!» y a partir de ese momento empezó su persecución, que no cesó hasta echarlo del país».

Retrato de una mujer moderna

Manuel Vicent



Miguel de Molina en Valencia

Estudio Valentín Pla. Plaza del Caudillo

Todocolección

viernes, 15 de noviembre de 2024

Miguel de Molina hizo centenares de funciones benéficas entre bombas y metrallas

«Era un artista muy popular y el correspondiente comité aceptó la idea. Miguel de Molina hizo centenares de funciones benéficas entre bombas y metrallas. Se convirtió en un ídolo del ejército republicano. Así fue como las canciones «Ojos verdes» y «La bien pagá» comenzaron a sonar a lo largo de todas las trincheras republicanas».

Retrato de una mujer moderna

Manuel Vicent



Miguel de Molina


miércoles, 13 de noviembre de 2024

Era un artista muy popular y el correspondiente comité aceptó la idea

«En las corridas que se celebraban en Valencia los toros llevaban escrito con cal en el costillar el visto bueno de control del comité de UGT y de CNT, las dos organizaciones sindicales de la época. Los toreros salían a la plaza puño en alto, como en Sevilla lo hacían saludando al estilo romano. Miguel estaba en su salsa hasta que un día lo llamaron a filas para enviarlo al frente. Mientras le tomaban la talla, el cantaor buscaba la forma de escabullirse haciéndose el gracioso.

—Oiga, mi capitán, que yo soy corto de vista.

—¿Y qué? 

—Y tengo muy mala puntería. Y además, estoy cagadita de miedo. 

—No importa, Miguela. Tú échate al suelo, mira hacia delante, cierra un ojo, aprieta el gatillo y con eso basta. 

 —En lugar de pegar tiros para matar fascistas, ¿por qué no me dejan montar una pequeña compañía de varietés? Podría dar espectáculos en el frente para animar a las tropas y recaudar de paso dinero para la República.

 —Siendo como eres de cobarde y de gracioso, y con todo lo demás que arrastras, lo tuyo no está mal pensado. Lo voy a consultar con el mando.

Era un artista muy popular y el correspondiente comité aceptó la idea».

Retrato de una mujer moderna

Manuel Vicent



Miguel de Molina


lunes, 11 de noviembre de 2024

En el estriptis del cabaret Bataclán

«Miguel de Molina se hallaba en Valencia cuando empezó la guerra, donde el desmadre había roto todas las aguas. En el estriptis del cabaret Bataclán, la vedete se iba despellejando y al final se quedaba en una braga sucinta con los colores rojo, amarillo y morado de la bandera republicana. Desde el escenario, la artista invitaba a subir con ella a un valiente del público que se atreviera a arrancársela con los dientes. Todas las noches había cola de voluntarios».

Retrato de una mujer moderna

Manuel Vicent



Sala Bataclán

Levante EMV