Mostrando entradas con la etiqueta Francesc Jarque. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Francesc Jarque. Mostrar todas las entradas

sábado, 22 de julio de 2023

Enfrente, el estanco, donde yo le compraba los mataquintos o los cuarterones de picadura

«Junto a la barbería, estaba la escuela pública de niñas donde acudían mis tres hermanas, Lola, Pepica y Carmen. Enfrente, el estanco, donde yo le compraba los mataquintos o los cuarterones de picadura, o el papel de fumar "Bambú", etc., a mi padre».

Vivencias de juventud

Francisco Marcos Hernández 



Estanco. Calle Palau

Francesc Jarque

martes, 4 de julio de 2023

—O sea, que están con las tetas sueltas

«—¡Gran verdad! —comenta el padre Centelles—. He pasado unos días en Benidorm, no por vicio, bien lo sabe Dios, sino en cumplimiento de deberes pastorales, enviado por el obispo a sustituir a un sacerdote de la parroquia de San Pedro que tenía que cuidar a su madre en Valladolid. Aprovechando que estaba en un lugar concurrido de veraneantes que toman baños de ola, alguna vez bajé a la playa para recabar información sobre los niveles de observación de la moralidad que se dan en estos lugares. ¡Nunca lo hubiera hecho, porque lo que vi fue inenarrable! ¡Se me vino el alma a los pies, podéis creerme! Una de cada cuatro mujeres usaba bikini, no exagero, especialmente las más jóvenes, y algunas, ¡me sonrojo de solo pensarlo!, cuando toman el sol boca abajo ¡se desatan la breve cinta que se lo ata por la espalda!

—O sea, que están con las tetas sueltas —dice Paco Lupión.

—Pechos, llamémoslos pechos —corrige don Diego».

La década que nos dejó sin aliento

Juan Eslava Galán



Balneario "Las Arenas". Años 80

Francesc Jarque

domingo, 23 de abril de 2023

Éramos de cáñamo dos cuerdas

«Éramos de cáñamo dos cuerdas,
al mirarnos
hicimos una trenza.
Ya no somos dos cuerdas,
ahora somos una loca».

Mujer de verso en pecho

Gloria Fuertes



Cordelería en la calle Cordellats

 Francesc Jarque

sábado, 29 de octubre de 2022

¡Es que son unas guarras!

«Hace un par de años, don Pedro emitió un decreto municipal en el que prohibía al vecindario, bajo pena de multa, insultar a las turistas extranjeras que se bañaban en la playa en biquini.

—¡Es que son unas guarras! —protestaban algunas señoras de misal, velo, novena y lutos sucesivos.

—Son personas que no se meten con nadie —advertía el alcalde—, que nos alquilan habitaciones, que consumen en las tabernas, que se dejan sus buenos cuartos en el pueblo.

El párroco vio peligrar la salud moral de sus feligreses, buena parte de los cuales, como nunca habían visto a una mujer desnuda (los casados ni siquiera a la casta esposa), se encalabrinaban con las carnes de las turistas y conculcaban el sexto mandamiento cada cual según sus posibilidades».

De la alpargata al Seiscientos

Juan Eslava Galán



Balneario "Las Arenas". Años 80

Francesc Jarque

miércoles, 19 de enero de 2022

—On la tenen? —Al Portal de Valldigna

«—On la tenen?

—Al Portal de Valldigna, per ser ecologista és bastant fosca. He posat la directa: busque Manel Rubio. De seguida m’ha contestat que no el coneixia. Hi he insistit, estranyat. La dona m’ha reiterat que no sabia qui era. Per provar la solidesa dels seus coneixements, li he demanat pel Xapi, el que ha provocat una escissió; i, en efecte, m’ho ha confirmat. De manera que el tal Rubio no ha militat a l’organització».

Un dinar un dia qualsevol

Ferran Torrent



Portal de la Valldigna 1986. Francesc Jarque

 http://vicenticoaa.blogspot.com.es/ 


domingo, 9 de agosto de 2020

Recordó también una tiendecita próxima

«Recordó también una tiendecita próxima regentada por una señora muy gorda, perpetuamente enlutada. 

Vendía refrescos y helados. Lo que más le gustaba a Bruno, más incluso que la incipiente Coca-Cola, era la zarzaparrilla, una bebida refrescante hecha de plantas, que estaba buenísima y que, además, como luego supo, era muy saludable. No encontró ni rastro de aquel negocio; puede que la gorda señora hubiese habilitado por un tiempo el vestíbulo de su propia casa como local comercial».

La cruz de los ángeles

Antonio Lázaro


Calle del Progreso

Francesc Jarque

Cortesía de José Navarro Escrich

miércoles, 15 de enero de 2020

¡Coca-Cola —anuncia el Chato Puertas, la bebida del futuro!

«—Bebe y dime qué te parece. 

El acaudalado constructor Chato Puertas, traje a rayas cruzado, bigotito lineal, abundante pelo oscuro peinado hacia atrás con fijador, sortija con brillante en el meñique, le alarga a su amigo y colega Nemesio Lañador un vaso que contiene un mejunje oscuro con media rodajita de limón. 

Están sentados en los taburetes acolchados de la barra del bar Chicote, Gran Vía, 15. Varios clientes habituales y dos señoritas de quinientas pesetas la prestación aguardan, sonrientes, la reacción del catador. 

Desconfiado, Nemesio Lañador olisquea el líquido. Huele a nada con burbujas. Se lleva el vaso a la boca y le da un sorbito. Lo paladea con los ojos entrecerrados. 

—No sé… ¿Es un jarabe? —aventura—. ¿Zarzaparrilla mezclada con café? 

El Chato Puertas se vuelve con una sonrisa de suficiencia hacia los dos o tres compadres que asisten a la prueba. Mira nuevamente a Nemesio. 

—¿Pero te gusta o no te gusta? —insiste. 

Nemesio no se decide. Examina el líquido al trasluz, un poco mosqueado, y prueba otro sorbo. 

—Dulzón, ¿no? —observa—. ¿Qué es? 

—Honorato, enséñaselo —ordena el Chato. 

El viejo barman, que ha asistido a la escena con indiferencia profesional desde su puesto, detrás de la barra, deja la coctelera que frotaba con un paño, y muestra una botellita. 

Una extraña botellita, más ancha por el centro, como de adorno. 

—¡Coño!, ¿qué es? —se impacienta Nemesio. 

—¡Coca-Cola —anuncia el Chato Puertas levantando triunfalmente su vaso—, la bebida del futuro!».

De la alpargata al Seiscientos

Juan Eslava Galán


Calle del Progreso

Francesc Jarque

Cortesía de José Navarro Escrich

jueves, 20 de octubre de 2016

Donde habite el olvido

«Donde habite el olvido,
en los vastos jardines sin aurora;
donde yo sólo sea
memoria de una piedra sepultada entre ortigas
sobre la cual el viento escapa a sus insomnios.

Donde mi nombre deje
al cuerpo que designa en brazos de los siglos,
donde el deseo no exista.

En esa gran región donde el amor, ángel terrible,
no esconda como acero
en mi pecho su ala,
sonriendo lleno de gracia aérea mientras crece el tormento.

Allí donde termine este afán que exige un dueño a imagen suya,
sometiendo a otra vida su vida,
sin más horizonte que otros ojos frente a frente.

Donde penas y dichas no sean más que nombres,
cielo y tierra nativos en torno de un recuerdo;
donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo,
disuelto en niebla, ausencia,
dusencia leve como carne de niño.

Allá, allá lejos;
donde habite el olvido.»

Donde habite el olvido

Luis Cernuda


Barraca de l'Alqueria de la Palmera
Av. Blasco Ibáñez, 109
València, anys 80
Francesc Jarque
http://barracavalenciana.blogspot.com.es/

miércoles, 14 de septiembre de 2016

¡Infancia!

«¡Infancia! ¡Campo verde, campanario, palmera,
mirador de colores: sol, vaga mariposa
que colgabas a la tarde de primavera,
en el cenit azul, una caricia rosa!

¡Jardín cerrado, en donde un pájaro cantaba,
por el verdor teñido de melodiosos oros;
brisa suave y fresca, en la que me llegaba
la música lejana de la plaza de toros!

...Antes de la amargura sin nombre del fracaso
que engalanó de luto mi corazón doliente,
ruiseñor niño, amé, en la tarde de raso,
el silencio de todos o la voz de la fuente.»

Elejías

Juan Ramón Jiménez


La Casa Vella, calle Roteros nº 25. 1986. 

Francesc Jarque

valenciadesaparecida.blogspot.com.es/

lunes, 12 de septiembre de 2016

Vamos al cine

«Recuerdo bien
aquellos «Cuatrocientos golpes» de Truffaut
y el travelling con el pequeño desertor,
Antoine Doinel,
playa a través,
buscando un mar que parecía más un paredón.

Y el happy-end
que la censura travestida en voz en off
sobrepusiera al pesimismo del autor,
nos hizo ver
que un mundo cruel
se salva con una homilía fuera del guion.

Cine, cine, cine,
más cine por favor,
que todo en la vida es cine
y los sueños,
cine son.

Al fin llegó
el día tan temido más allá del mar,
previsto por los grises de Henri Decae;
cuánta razón
tuvo el censor,
Antoine Doinel murió en su «Domicilio conyugal».

Pido perdón
por confundir el cine con la realidad,
no es fácil olvidar Cahiers du cinéma,
le Mac Mahon,
eso pasó,
son olas viejas con resacas de la nouvelle vague.

Cine, cine, cine,
más cine por favor,
que todo en la vida es cine
y los sueños,
cine son.»

Cine, cine, cine

Luis Eduardo Aute


Vamos al cine

Francesc Jarque