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viernes, 17 de abril de 2026

—Júrame que en el cielo dan paella. —La dan. Te lo juro. —¿Todos los días? —Sí, sí.

«Al Semo lo sentaron en un taburete con el tronco bien erecto pegado al palo, pero antes de que el verdugo le pasara la argolla por el cuello, el condenado llamó al fraile capuchino en voz alta:

—¡Eh, tú, el de la barba!

—¿Es a mí? —preguntó el confesor desde una esquina del patio.

—Acércate.

—Dime, hijo. ¿Qué quieres?

—¿Seguro que no me has engañado?

—No, hijo mío. Pídele perdón a Dios.

—Júrame que en el cielo dan paella.

—La dan. Te lo juro.

—¿Todos los días?

—Sí, sí.

—¿Paella con pollastre y conejo?

—Con todo.

—Bueno, entonces ya pueden matarme.

—Ego te absolvo… —murmuró el capuchino.

—Pero una cosa te digo. Si me engañas me las vas a pagar —añadió el condenado un segundo antes de ser desnucado».

Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent



Paella en El Saler

Todocolección

viernes, 22 de agosto de 2025

A sa dolça calor, són forts i rics

«En tu nasqueren i ditxosos viuen:
per a ells, lo món que veuen no és més gran;
com los aucells que moren on aniuen,
en tu bressol i tomba trobaran.
Ton lluminós fogar és sa alegria;
a sa dolça calor, són forts i rics:
guarde-los bé ton ombra, nit i dia,
de tots los enemics!».

La barraca (fragment)

Teodor Llorente



Barraca de Montoliu

El Saler

Todocolección

domingo, 9 de febrero de 2025

Y yo iba por la carretera de El Saler camino a ningún lugar

«Y entonces Jorge me sujetó y me dijo que qué coño me pasaba y que me tranquilizase y que iba a despertar a la niña y yo me solté arañándole y peleando con fuerza y creo que cogí uno de los platos del suelo y le intenté clavar un trozo de cristal y me hice sangre en la mano y me fui de casa y cuando Jorge me encontró, después de dar vueltas y vueltas con el coche, eran casi las cinco de la mañana y yo iba por la carretera de El Saler camino a ningún lugar. Y después de eso me llevaron al hospital».

Fuego en la garganta

Beatriz Serrano



Carretera de El Saler


jueves, 1 de agosto de 2024

Parecía bien distribuido y ordenado

«El escaso espacio, todo diáfano, parecía bien distribuido y ordenado. En una esquina, junto a un pequeño ventanuco con cortinas, se ubicaba la cocina, única parte revestida de azulejos. En otra, se encontraba la chimenea y a su alrededor se había dispuesto una mesa camilla y varias sillas de esparto. Todo tipo de utensilios de cocina y artes de pesca cubrían las paredes. En el centro de la estancia se levantaba una gruesa y añeja viga de madera, que servía de sostén para la construcción. Y en la parte contraria a la cocina, una escalera llevaba a un discreto segundo piso, en el que se intuía, tras gruesas cortinas castellanas, el dormitorio».

Nadie corre más que el plomo

Ignacio Marín

https://www.amazon.es/Nadie-corre-m%C3%A1s-plomo-Narrativa-ebook/dp/B0CLDD24FS




Barraca de Montoliu

El Saler

Todocolección

lunes, 26 de diciembre de 2022

A los españoles les parece feo el 600 hasta que se acostumbran a verlo circular por las ciudades

«A los españoles les parece feo el 600 hasta que se acostumbran a verlo circular por las ciudades y descubren que es duro y fiable y que, con un poco de buena voluntad, puede hacer los mismos servicios que un coche adulto. La naciente clase media española, personas como Teófilo, Diego Medina, don Fermín, Leyva, Dora la Uruguaya y don Próculo, hacen cola para adquirir el vehículo. Los aspirantes son tantos que han de aguardar entre seis meses y un año para recibirlo. No está mal, piensan algunos, porque en esos meses da tiempo a ahorrar para el segundo plazo. Naturalmente siempre hay privilegiados que lo obtienen enseguida, con sólo levantar un teléfono».

De la alpargata al Seiscientos

Juan Eslava Galán



El Saler

Todocolección

jueves, 13 de octubre de 2022

Una tarde del pasado agosto en que quedé aplastado contra un eucaliptus en el camino del Saler

«Después de haberlo repetido tantas veces comencé a sospechar si no sería yo un ectoplasma del otro: el mismo nombre, los mismos ojos, la misma voz, la misma forma de caminar, el mismo cuerpo. La China no hablaba como una profesional. Se comportaba conmigo de un modo misterioso. Decía que en sueños había sabido que yo un día volvería a ella y mientras tanto cogía mis manos con mucha dulzura y hacía que le pasara las yemas de los dedos suavemente por sus ojeras para secarle las lágrimas. Me costaba aceptar que yo había tenido otra vida muy reciente hasta una tarde del pasado agosto en que quedé aplastado contra un eucaliptus en el camino del Saler».

Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent



El Saler. 1963

http://obesia.com/index.php/valencia/valencia-vintage/4647-valencia-vintage-6222


miércoles, 30 de marzo de 2022

La cambrera, vestida d’uniforme de patinatge artístic

«Demanàrem dos gintònics i un cubalibre de rom per a Josep. La cambrera, vestida d’uniforme de patinatge artístic, amb una minifaldilla i una peça diminuta de biquini que li ressaltava els pits, ens va servir com calia a tres VIPS. Pons ens indicà que seguérem en una tauleta. Jo preferia quedar-me a la barra, per tal d’escrutar la sala dels adolescents, però si ho feia crearia una situació incòmoda. De què parlarien tots dos? Malgrat que en tot moment Josep va maldar per insuflar normalitat a l’encontre, al Llargo se’l veia un poc molest. Potser necessitava més temps. Ens asseguérem tots tres».

Un dinar un dia qualsevol

Ferran Torrent




El Pollastre. Restaurante pista de patinaje

El Saler

Todocolección

martes, 14 de diciembre de 2021

La carretera que el travessa que mena al Palmar, el Perellonet, el Perelló…

«L’avantatge dels restaurants que estan fora de la ciutat és el pàrquing. Deixes el cotxe on et ve de gust, en aquest cas a l’ombra d’un ficus les branques del qual se n’ixen d’un parc. Abans de la invasió dels turistes, de fora i de dins, el poble, com aquell que diu quatre cases, és tranquil, tot i la carretera que el travessa que mena al Palmar, el Perellonet, el Perelló… La platja queda a l’esquerra, més o menys a un quilòmetre. Tret d’excepcions, l’àpat del migdia, o de la vesprada (són les dues i quart), és l’únic menjar civilitzat que faig al llarg de la jornada. Tinc una cuina bàsica, d’indolent casolà».

Un dinar un dia qualsevol

Ferran Torrent



Carretera de El Saler

VAHG


jueves, 2 de diciembre de 2021

El millor restaurant per tastar-los és Carmina

«Durant el trajecte, li explique a Santi que, malgrat tots els tòpics, no és fàcil trobar a València un lloc on et cuinen un bon arròs. Si parlem de la tradicional paella (pollastre, ànec, conill i verdura), potser et menjaràs un plat decent en un restaurant d’un poble de l’Horta, que s’hi ha especialitzat. Fan les paelles, això sí, amb llenya, com la Ford: en cadena.

A València, però, tenim altres arrossos meravellosos com ara el de fesols i naps, de carxofa i sípia, de bolets i gambes o el de cigaletes, per no estendre’m. Tots caldosos tret del de carxofa i sípia. Els que t’he dit, en la meua opinió, el millor restaurant per tastar-los és Carmina. El desconec, diu. Està al Saler, a deu minuts de la ciutat».

Un dinar un dia qualsevol

Ferran Torrent



Casa Carmina. 1988

El Saler

http://www.casacarmina.es/

viernes, 22 de noviembre de 2019

Me’n vaig anar al Saler a fer-me una paelleta

«Me’n vaig anar al Saler
a fer-me una paelleta,
que encara que sóc poeta
lo primer és lo primer.

(Que no em lleve ningú a mi
l’arròs i el plat d’ensalà,
tenint, lector, a la mà
el barral o el got de vi!)

Després de fer el viatge,
no peguí, lector, ni un mos:
deixant a banda l’arròs,
em dediquí al “paisatge”...»

Vicent Andrés Estellés (Roc) 

Las Provincias. 29 de setembre del 1959



Paella en El Saler

Todocolección

sábado, 16 de noviembre de 2019

Vivieron en poblados de caravanas

«Vivieron en poblados de caravanas desmochadas como unos indios de fortuna, cambiando a menudo de lugar según migraba la pandilla de su padre o según soplaban los vientos de sus negocios de miseria ladillera, de estafa y timo».

Sesenta kilos

Ramón Palomar



Camping en El Saler

Todocolección

jueves, 27 de junio de 2019

Agafes la carretera en direcció al Saler

«—¿On és la casa de cites? 

—Tires per la carretera d’Alacant, a quatre o cinc quilòmetres trobaràs un hiper a la banda dreta, li dónes la volta i agafes la carretera en direcció al Saler, passes un túnel i a l’eixida tombes a l’esquerra. A uns cent metres veuràs un xalet amb un rètol que diu Las Delicias. 

—Amb això és suficient. 

—Si trobes Florian, li dius que Cortés té moltes ganes de saludar-lo. 

—Així ho faré».

Cavall i rei

Ferran Torrent


Camino del Saler. 1960

Todocolección

miércoles, 12 de junio de 2019

Després de rebotar en el capó d’un Volkswagen

«Un grapat de ciutadans assedegats de truculència tafanejaven al voltant del cadàver. L’espectacle havia convocat un grup nodrit de veïns al mig del carrer, fins on havia anat a parar el cos del suïcida després de rebotar en el capó d’un Volkswagen estacionat en doble fila».

Cavall i rei

Ferran Torrent



Volkswagen Karmann Ghia en El Saler

Todocolección

miércoles, 24 de octubre de 2018

De camino hacia El Saler repasaron el plan

«De camino hacia El Saler repasaron el plan. No querían hacer sufrir al pobre chico, que dormía atado en la parte de atrás de la furgoneta. Sin embargo, tenía que parecer una pelea con un chapero o un proxeneta con resultado de muerte. Y aquello dejaba fuera toda posibilidad de acabar con el muchacho de un tiro o una buena cuchillada. Por desgracia para él, tenían que matarlo a palos. Las dos barras de hierro entrechocaban entre sí con los vaivenes de la furgoneta con chasquidos siniestros. Habría que darle unos cuantos golpes que, seguro, que le iban a doler antes de que Leka le asestara el garrotazo final para reventarle la cabeza. El bioquímico iba a pasar un rato malo de veras, pero Lorik y Leka coincidían en que no serían más de cinco minutos. Qué se le iba a hacer».

El silencio del pantano

Juanjo Braulio




Carretera de El Saler

VAHG

lunes, 22 de octubre de 2018

Cruzó hacia el pinar de La Dehesa

«La carretera de El Saler estaba desierta. Cruzó hacia el pinar de La Dehesa hasta encontrar el carril ciclista que corría en paralelo al asfalto. Entre los pinos era difícil verlo desde la calzada, pero, por si acaso, empezó a caminar lo más pegado posible a la vegetación. Era un buen andador y en seguida encontró el ritmo adecuado para la caminata que le esperaba. En una hora y cuarto, más o menos, estaría en casa. Vaya nochecita. Y eso que él sólo quería una ducha, un té y una película. Malditos listillos maleducados».

El silencio del pantano

Juanjo Braulio



Dehesa del Saler. Amanecer en el camping

Todocolección

jueves, 18 de octubre de 2018

En la carretera de El Saler

«Hizo como que colgaba el teléfono y se dirigió al taxista. Habló despacio para asegurarse de que le entendía. 

—Vamos a cambiar de destino. —El conductor asintió—. ¿Sabes dónde está el restaurante La Matandeta, en la carretera de El Saler? 

—¿El Saler? ¿La playa? —preguntó el taxista. 

—Sí, por allí es, más o menos. Yo te diré por dónde. Tira hacia la Ciudad de las Ciencias».

El silencio del pantano

Juanjo Braulio




El Saler. Años 60

Todocolección

lunes, 19 de febrero de 2018

Hay mujeres que no se esconden

«Hay mujeres
que suenan a herida al tocarlas
y te hacen desear la muerte antes que ellas.
Hay mujeres
que huelen a limpio, a cuerpo inerte,
y te hacen desear invadirles el corazón
y el pecho con la brutalidad de un ejército de flechas.
Hay mujeres
que desordenan tus huellas cuando aparecen
y te hacen desear encontrar tu camino
sobre su columna vertebral.
Hay mujeres
que no se esconden, que quieren sin escarcha en los ojos,
que saben a sed,
y esas,
esas te hacen desear quererlas toda la vida».

Unas cien veces (fragmento)

Elvira Sastre



El Saler

Todocolección

jueves, 9 de marzo de 2017

Moren els pins, moren els pins

«Els uns, plomalls de muntanyoles;
els altres, joia dels abims,
i sempre en tàlem aromàtic
naixen els pins, naixen els pins.

Tot enfonsant arrels en pedra,
tot enlairant el tronc gentil,
sense cuitar i sense pausa
creixen els pins, creixen els pins.

En els matins de primavera,
quan fa un solet escoladís,
tot bellugant la copa tendra
riuen els pins, riuen els pins.

En les diades estiuenques,
amb tot el món estemordit,
si s’allibera un poc de zèfir
canten els pins, canten els pins.

En les vesprades de l’autumne,
quan cau la pluja fil a fil,
sota les núvoles unflades
ploren els pins, ploren els pins.

I en les calendes hivernenques,
quan fins el dia sembla nit,
entre les ombres i els pesombres
dormen els pins, dormen els pins.

Primer el jorn, després l’anyada,
ara el plaer, ara el neguit,
com les persones, com les bèsties,
viuen els pins, viuen els pins.

I per un llamp d’origen cèlic,
entre les flames sense fi,
o a mans d’un negre llenyataire
moren els pins, moren els pins.»

La cançó dels pins

Francesc Almela i Vives


Camping El Saler

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