«...Irían a los toros a ver a los diestros Gallito y Belmonte y a la batalla de flores y echarían pétalos de rosa en la procesión del Corpus y pasearían en barca por la Albufera. Todo eso le decía Manuel Penella a su amante mientras el barco se alejaba rumbo a España con el niño a bordo hasta perderse en el horizonte. La estela que dejó atrás la recordaría mucho tiempo después Conchita Piquer balanceándose en una mecedora».
Retrato de una mujer moderna
Manuel Vicent




