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domingo, 22 de septiembre de 2024

Con un pequeño puerto en la laguna de la Albufera

«Su escudería residía en el edificio familiar de Catarroja, un pueblo del cinturón de Valencia con un pequeño puerto en la laguna de la Albufera. "Edificio" era una manera cualquiera de denominar dos plantas de ladrillos sin lucir en las afueras. Allí habían organizado su granja, su industria. Sin reparos. 

Todo por los gallos. 

Todo por la pasta. 

Viva el noble deporte de la lucha de gallos».

La gallera

Ramón Palomar



La Albufera. Puerto de Catarroja

Todocolección

martes, 27 de agosto de 2024

Cañas y carrizos emergían de esa masa metálica

«Me subí a mi Seat 850 color crema y puse rumbo a Benissa. En Sedaví, cogí la N-332, la misma en la que Eugenio se había destrozado el brazo, pero, esta vez, en dirección a Alicante. A la altura de la Albufera miré a la izquierda. El cielo gris, encapotado, se reflejaba en la laguna, dándole un aspecto espeso, como si estuviera cubierta de mercurio. Cañas y carrizos emergían de esa masa metálica, como si fueran apéndices y filamentos de un enorme y mágico animal prehistórico. Por la ventanilla semiabierta se colaban un sinfín de aromas que no acertaba a adivinar, brisas con diferentes temperaturas y humedades».

Nadie corre más que el plomo

Ignacio Marín

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La Albufera

Todocolección

miércoles, 15 de mayo de 2024

Y pasearían en barca por la Albufera

«...Irían a los toros a ver a los diestros Gallito y Belmonte y a la batalla de flores y echarían pétalos de rosa en la procesión del Corpus y pasearían en barca por la Albufera. Todo eso le decía Manuel Penella a su amante mientras el barco se alejaba rumbo a España con el niño a bordo hasta perderse en el horizonte. La estela que dejó atrás la recordaría mucho tiempo después Conchita Piquer balanceándose en una mecedora».

Retrato de una mujer moderna

Manuel Vicent



Paseo en barca

El Palmar

La Albufera

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domingo, 17 de diciembre de 2023

Me dejaba cuidando la cesta de las anguilas, para que no se abriera y se escaparan

«Eran verdad las dos cosas. Que no lo había conocido (porque no me imaginaba que también él fuera a estar allí aquella tarde, y menos vestido con aquel traje oscuro), y que me gustaba mucho que me llevara a pescar en el pueblo. Me dejaba cuidando la cesta de las anguilas, para que no se abriera y se  escaparan, y yo, sin que él se diera cuenta, levantaba con cuidado la tapa y metía la mano y tocaba aquellos cuerpos fríos y resbaladizos. Me daba miedo tocarlos, y asco, pero no podía evitarlo. Los tocaba. Algo parecido a lo que me pasó años más tarde con los filetes sangrantes de París».

El año que nevó en Valencia

Rafael Chirbes



La Albufera

La pesca de la anguila

Todocolección

lunes, 20 de junio de 2022

Tenim problemes amb les llises. Fa mesos que no plou i potser tenen gust de fang

 «Li demane una taula a l’altra sala, al fons (seuré de cara a l’entrada).

—Et prepare una paella?

—Sí, per a dos. La tradicional. I un plat de llisa amb cebeta.

—Tenim problemes amb les llises. Fa mesos que no plou i potser tenen gust de fang.

—M’hi arriscaré. En no res vindrà un senyor que preguntarà per mi. Envia-me’l. Mentrestant, porta’m una canya».

Un dinar un dia qualsevol

Ferran Torrent



Pescando en La Albufera

https://www.pinterest.es/pin/270216046366962009/

domingo, 12 de junio de 2022

Entre setmana, el Palmar és un poblet tranquil

«El Palmar, una pedania de València, vuit-cents habitants si fa no fa, vint-i-cinc o trenta restaurants, no tots recomanables, famosa per la novel·la Cañas y barro de Don Vicente Blasco Ibáñez.

Entre setmana, el Palmar és un poblet tranquil. Ací, la gent s’ha dedicat tradicionalment a conrear l’horta, als arrossars i a la pesca. No debades està a tocar de l’Albufera, un llac magnífic molt visitat pels turistes als quals passegen en barques, una altra de les activitats dels nadius.

Abans d’arribar al poble, creuant pontets per on només pot circular un cotxe, ja al terme municipal, han habilitat un enorme solar de pàrquing gratuït. Dissabtes i diumenges està ple d’autobusos i cotxes particulars, per la dificultat d’estacionar els vehicles al poble quan, així que fa bo, els restaurant trauen les taules al carrer».

Un dinar un dia qualsevol

Ferran Torrent



El Palmar

Todocolección

viernes, 27 de mayo de 2022

A mi m’agrada més quan l’aigua de l’albufera nega tots els camps

«El paisatge dels arrossars és esplèndid, però el tenim tan visualitzat que a penes ens hi fixem. Sovint, als marges hi ha fotògrafs que esperen hores per traure una bona imatge de la posta del sol. A mi m’agrada més quan l’aigua de l’albufera nega tots els camps, previ a la plantada de l’arròs. Aleshores els camps es transformen en un gran llac esquitxat de casetes ací i allà. Contemple la panoràmica de catifa verda que s’estén davant meu des de la minsa ombra que m’ofereix la façana del magatzem, al qual he acudit mitja hora abans per precaució».

Un dinar un dia qualsevol

Ferran Torrent


Plantando arroz a mano

Subida por Valenciana Pura a VAHG


martes, 21 de septiembre de 2021

Por si mañana ya no fuera consciente de lo que haces. Día Mundial del Alzheimer

«Querida Julia: 

Te escribo ahora, mientras duermes, por si mañana ya no fuera yo el que amanece a tu lado.

En estos viajes de ida y vuelta cada vez paso más tiempo al otro lado y en uno de ellos, ¿quién sabe?, temo que ya no habrá regreso.

Por si mañana ya no soy capaz de entender esto que me ocurre. Por si mañana ya no puedo decirte cómo admiro y valoro tu entereza, este empeño tuyo por estar a mi lado, tratando de hacerme feliz a pesar de todo, como siempre.

Por si mañana ya no fuera consciente de lo que haces. Cuando colocas papelitos en cada puerta para que no confunda la cocina con el baño; cuando consigues que acabemos riéndonos después de ponerme los zapatos sin calcetines; cuando te empeñas en mantener viva la conversación aunque yo me pierda en cada frase; cuando te acercas disimuladamente y me susurras al oído el nombre de uno de nuestros nietos; cuando respondes con ternura a estos arranques míos de ira que me asaltan, como si algo en mi interior se rebelase contra este destino que me atrapa.

Por esas y por tantas cosas. Por si mañana no recuerdo tu nombre, o el mío.

Por si mañana ya no pudiera darte las gracias. Por si mañana, Julia, no fuera capaz de decirte, aunque sea una última vez, que te quiero.

Tuyo siempre.

T.A.M.R».

Por si mañana

Jesús Espada



Anciano a la puerta de su barraca en La Albufera

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sábado, 29 de agosto de 2020

Con un pequeño puerto en la laguna de la Albufera

«Su escudería residía en el edificio familiar de Catarroja, un pueblo del cinturón de Valencia con un pequeño puerto en la laguna de la Albufera. "Edificio" era una manera cualquiera de denominar dos plantas de ladrillos sin lucir en las afueras. Allí habían organizado su granja, su industria. Sin reparos. 

Todo por los gallos. 

Todo por la pasta. 

Viva el noble deporte de la lucha de gallos».

La gallera

Ramón Palomar


La Albufera. Puerto de Catarroja

Todocolección

lunes, 23 de marzo de 2020

Barcas cruzando el lago

«Rostro secado al aire
mordido por ánades,
cigüeñuelas, garzas reales;
cuerpo de madre
que abriga vida en sus aguas quietas.

Viviendas tradicionales, barracas yermas,
barcas cruzando el lago,
piernas sembrando el marjal;
el lodo de sus entrañas
es vida llena.

Poblada desde antiguo,
cosida a la tierra;
artistas fraguando su leyenda
colmada de tradición,
raíces en barrizal de arena.

Aneas, mansiegas y carrizos,
anguilas, samarugos y lubinas bellas;
fauna autóctona que navega,
nidos de paja, colonias de aves
que se esfuman y regresan.

Tradición de justillos brocados
y calzones de tela,
de broches con vírgenes
y espardeñas,
de paellas a la leña;
arrozales colmados de alegrías y penas.

¿Quién no pensó en el amor
mirando sus campos
anegados de sentimientos?

Acequias, comarcas, ribera
de ríos y vida entera.

¿Quién no retuvo su paz
al ocultar su condena?

Cañas y barro,
Albufera de Valencia
Albufera nuestra».

Albufera

Anna Genovés


La Albufera. 1935

Vicente Peydró

domingo, 15 de marzo de 2020

Oh tierra, así, tan áspera, tan suave

«Oh tierra, así,
tan áspera, tan suave,
cierra apenas los ojos, piensa en días
que pasarán y pasarán, callados,
tranquilos -esas matas
desconocidas, esas flores
silvestres, esos charcos-
sobre ti».

La rambla (fragmento)

Erosión

César Simón


Labradores en La Albufera

Getty Images

jueves, 18 de julio de 2019

Fue cuando mi padre nos compró el seiscientos

«Aquel verano fue cuando mi padre nos compró el seiscientos, el primero que rodaba por la provincia de Castellón; la gente se paraba a contemplarlo y yo entraba y salía del coche como Bogart sin apear el cigarrillo de la comisura mirando de soslayo a los peatones».

Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent


La Albufera y Seat 600

Todocolección

lunes, 10 de junio de 2019

Que arribava fins al llac de l’Albufera

«El pis no tenia rebedor. Era un gran saló tot de portes que menaven a les distintes habitacions. Estava decorat amb mobles de vímet, i un gran mirador, situat enfront de la porta, oferia una vista panoràmica que arribava fins al llac de l’Albufera. Arran del finestral començava una terrassa exterior de dimensions reduïdes amb dues hamaques amb la tela rebregada. Un enorme ficus li donava un aire exòtic. Artificial».

Un negre amb un saxo

Ferran Torrent



La Albufera

Todocolección

viernes, 22 de febrero de 2019

Amarrada tu barca a otra ribera

«Daba el reloj las doce… y eran doce
golpes de azada en tierra…
…¡Mi hora! —grité—… El silencio
me respondió: —No temas;
tú no verás caer la última gota
que en la clepsidra tiembla.

Dormirás muchas horas todavía
sobre la orilla vieja,
y encontrarás una mañana pura
amarrada tu barca a otra ribera.»

Del camino. XXI

Antonio Machado



La Albufera

https://www.delcampe.es

miércoles, 23 de enero de 2019

En Valencia, el almuerzo, el esmorçaret, es sagrado

«El inspector Escobedo irrumpe en risotadas que aún le duran cuando llega el camarero. Entre hipidos pide al chaval —al que llama por su nombre, Juanjo— dos bocadillos de tortilla de patatas con un par de anchoas «para darle gusto», dice el policía. En Valencia, el almuerzo, el esmorçaret, es sagrado. Eso también lo ha aprendido después de dos décadas».

El silencio del pantano

Juanjo Braulio



La Albufera

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jueves, 25 de octubre de 2018

De cuando La Dehesa y El Saler eran aún un coto privado de caza

«La furgoneta abandonó la calzada asfaltada y se metió por el camino de tierra que serpenteaba entre los pinos. El aire cuajado de gotas de lluvia olía a resina y a sal. Entre las dunas debía de estar la Casa Negra —antiguo refugio de guardabosques de cuando La Dehesa y El Saler eran aún un coto privado de caza—, aunque la noche no les dejaba verla. Aparcaron el vehículo bajo uno de los enormes árboles y bajaron a empellones a su prisionero. Se había despertado e intentaba gritar tras la cinta americana que le amordazaba. Parecía que los ojos se le iban a salir de las órbitas y ambos matones cruzaron una mirada de asco al sentir el olor acre de la orina que manchaba la entrepierna del bioquímico. Arrojaron a su víctima al suelo y Lorik se agachó junto a ella mientras se llevaba el dedo índice a los labios. Le habló despacio. Casi como a un niño pequeño que tiene una rabieta. 

—Silencio. No intentes ninguna tontería y todo irá bien».

El silencio del pantano

Juanjo Braulio



Cazando en La Albufera

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sábado, 20 de octubre de 2018

En medio de los arrozales que rodean la Albufera

«El vehículo enfiló hacia allí. La Matandeta era uno de sus restaurantes favoritos. En medio de los arrozales que rodean la Albufera, la vieja alquería reconvertida en icono gastronómico cerraba los lunes y aquello estaría tan desierto como la cara oculta de la luna. El taxista listillo y maleducado parecía más amable en sus asentimientos a cada indicación del itinerario conforme el taxímetro iba subiendo el importe de la carrera. Veintitrés euros con noventa céntimos marcaba el indicador cuando el coche paró frente a la explanada que daba acceso al caserón. Una farola proyectaba su luz mortecina frente a la puerta cerrada. Ya llevaba los guantes puestos y la navaja de barbero —casi veinte centímetros de acero afilado— brillaba en su mano derecha. 

—¿Es aquí, seguro? —preguntó el conductor mientras hacía ademán de encender la luz del interior del automóvil—. Parece que está cerrado…»

El silencio del pantano

Juanjo Braulio



Plantando el arroz en La Albufera

http://isanavarroavinent.blogspot.com/2015/05/lalbufera-cultiu-de-larros.html

domingo, 4 de marzo de 2018

Si li penja o no li penja

«La balladora quan balla
sempre mira el ballador
si li penja o no li penja
la punta del mocador».

Popular



Paella en La Albufera

Todocolección

viernes, 2 de marzo de 2018

I les xiques d'este poble la palma s'han endut

«La la tota la Ribera
laralarala jo he corregut
i les xiques d'este poble
la palma s'han endut»

Popular



El Palmar

Todocolección

sábado, 30 de diciembre de 2017

Y figuras de rocines arando a lo lejos

«Después aparecieron algunas barracas en la huerta de Alboraya con surcos abiertos a tiralíneas y en ellos había toda clase de verduras del tiempo entre las cuales aparecían labradores con la espina doblada y figuras de rocines arando a lo lejos y la renqueante velocidad del convoy confería a aquella geometría vegetal una sensación óptica muy próxima a la perfección de la naturaleza». 

Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent


Labrando en La Albufera. Años 30