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jueves, 9 de abril de 2026

Y la cometa en el viento

«El niño se sonreía
mano inhábil, ojo atento­
y la cometa en el viento
(su corazón) se cernía.
Ave, cometa, de un día
su corazón soñoliento.
Pues el corazón quería
huir ­pero no podía,
pero no sabía­ al viento».

El niño y la cometa

Dámaso Alonso



Volando una cometa en la playa de Valencia
 
Todocolección

martes, 24 de septiembre de 2024

Vivía en el barrio de Nazaret

«La culigorda meretriz Agatha abrió furtiva y ladina la puerta de su casa. Vivía en el barrio de Nazaret y su edificio oscuro, verdadera escombrera de sarro, lindaba con un cuartel abandonado de la Guardia Civil, ahora reciclado en paraíso de esporádicos yonkarras. 

Ni la furcia ni el pasma escucharon ruidos más allá de un tamizado, repetitivo ronquido. Eran las seis de la mañana y Gusano dormía en su habitación. La culigorda señaló con un dedo acusica la puerta que separaba el madero de su presa. De un gesto, éste la mandó refugiarse en el ingrato salón que se adivinaba al fondo».

La gallera

Ramón Palomar



Vista de Nazaret

Todocolección

miércoles, 10 de julio de 2024

Le generaba paz, como un atardecer lento y silencioso sobre aquel mar Mediterráneo. Vídeo

«Aprovechaba entonces para contemplar, una vez más, la serena composición de su rostro. Sus ojos verdes, sus cejas pobladas, sus pómulos rollizos, sus labios generosos y rosados. Le generaba paz, como un atardecer lento y silencioso sobre aquel mar Mediterráneo. Como el sol que guiña a través de las hojas mecidas por la brisa mientras todos echan la siesta».

Nadie corre más que el plomo

Ignacio Marín

https://www.amazon.es/Nadie-corre-m%C3%A1s-plomo-Narrativa-ebook/dp/B0CLDD24FS



Y qué le voy a hacer...

jueves, 3 de diciembre de 2020

Em vaig demanar Natzaret. Cap capellà hi volia anar

«- Com et deia, en aquella parròquia em vaig atipar de confessar iaies. En recorde una que no suportava al gendre i li cuinava unes paelles horroroses. Senyora, això no cal confessar-ho! I després estaven les sordes. Cridaven cosa de no dir i no sentien res. Quina mandanga de cristianisme feia?, em vaig preguntar. Era la dècada dels seixanta i en altres barris la gent s’ho passava malament. Llavors em vaig demanar Natzaret. Cap capellà hi volia anar. I vaig reivindicar, i reivindicar, escoles, centre de salut, aigua corrent, que asfaltaren carrers… però no en feien cas». 

Individus com nosaltres

Ferran Torrent


Parroquia Nuestra Señora de los Desamparados

Carrer Fontilles. Natzaret
 
Todocolección

 

lunes, 9 de noviembre de 2020

Esta era su suerte, y no se quejaban

«Pero los hombres dedicados a esta tarea eran tan bellos, sus sonrisas tan atractivas, que parecían distintos, poderosos y estoicos. Esta era su suerte, y no se quejaban. En tierra, algunos estaban desayunando y me invitaron a sentarme con ellos. Yo me daba cuenta de que iba a comer la ración de alguno, pero no pude resistirme a aquella primera comida en mi nuevo país, cuyo importe pagué a mi botero. Aún lo saboreo: anchoas, que siempre me han gustado mucho, pan duro, queso más duro aún y vino tinto. ¡Qué delicioso era, qué auténtica su calidad española!»

Iberia

James A. Michener

 
Pesca del bou 
 
Playa de Nazaret. Circa 1910
 
Colección de Andrés Giménez
 
http://valenciadesaparecida.blogspot.com/2016/10/


sábado, 24 de octubre de 2020

Vivía en el barrio de Nazaret

«La culigorda meretriz Agatha abrió furtiva y ladina la puerta de su casa. Vivía en el barrio de Nazaret y su edificio oscuro, verdadera escombrera de sarro, lindaba con un cuartel abandonado de la Guardia Civil, ahora reciclado en paraíso de esporádicos yonkarras. 

Ni la furcia ni el pasma escucharon ruidos más allá de un tamizado, repetitivo ronquido. Eran las seis de la mañana y Gusano dormía en su habitación. La culigorda señaló con un dedo acusica la puerta que separaba el madero de su presa. De un gesto, éste la mandó refugiarse en el ingrato salón que se adivinaba al fondo».

La gallera

Ramón Palomar

 
Nazaret
 
http://maritimodevalencia.blogspot.com/2017/11/un-tranvia-nazaret.html 

miércoles, 14 de octubre de 2020

Teníamos un río, ahora somos parte de él

«Yo le tenía miedo a la oscuridad,
hasta que las noches se hicieron largas y sin luz.

Yo no resistía el frío fácilmente,
hasta que aprendí a subsistir en ese estado.

Yo le tenía miedo a los muertos,
hasta que tuve que dormir en el cementerio.

Más aún, yo le tenía miedo al espanto,
hasta que tuve que dormir en el crematorio.

Yo sentía rechazo por los rosarinos y por los porteños,
hasta que me dieron abrigo y alimento.

Yo sentía rechazo por los judíos,
hasta que le dieron medicamentos a mis hijos.

Yo lucía vanidoso mi pullover nuevo,
hasta que se lo di a un niño con hipotermia.

Yo elegía cuidadosamente mi comida,
hasta que tuve hambre.

Yo desconfiaba de la tez cobriza,
hasta que un brazo fuerte me sacó del agua.

Yo creía haber visto muchas cosas,
hasta que vi a mi pueblo deambulando sin rumbo por las calles.

Yo no quería al perro de mi vecino,
hasta que aquella noche lo sentí llorar hasta ahogarse.

Yo no me acordaba de los ancianos,
hasta que tuve que participar en los rescates.

Yo no sabía cocinar,
hasta que tuve frente a mí una olla con arroz y niños con hambre.

Yo creía que mi casa era más importante que las otras,
hasta que todas quedaron cubiertas por las aguas.

Yo estaba orgulloso de mi nombre y apellido,
hasta que todos nos transformamos en seres anónimos.

Yo casi no escuchaba radio,
hasta que fue la que mantuvo viva mi energía.

Yo criticaba a los bulliciosos estudiantes,
hasta que de a cientos me tendieron sus manos solidarias.

Yo estaba bastante seguro de cómo serían mis próximos años,
pero ahora ya no tanto.

Yo vivía en una comunidad con una clase política,
pero ahora espero que se la haya llevado la corriente.

Yo no recordaba el nombre de todas las provincias,
pero ahora las tengo a todas en mi corazón.

Yo no tenía buena memoria,
tal vez por eso ahora no recuerde a todos,
pero tendré igual lo que me queda de vida para agradecer a todos.

Yo no te conocía,
ahora eres mi hermano.

Teníamos un río,
ahora somos parte de él.

Es la mañana.

Ya salió el sol y no hace tanto frío.

Gracias a Díos.

Vamos a empezar de nuevo».

Empezar de nuevo

Carlos Guillermo Garibay

 
Mercado de Nazaret. Riada de octubre de 1957
 
Especial Las Provincias 

miércoles, 30 de octubre de 2019

Después de la guerra, los chatarreros hacen buenos negocios

«Después de la guerra, los chatarreros hacen buenos negocios. Hay mucho hierro, casquillos, cobre, plomo… que recuperar en las trincheras, en las ruinas de los bombardeos y en los campos de batalla. El Chato Puertas tiene, además, contactos en los cuarteles. Compra al por mayor excedentes del Ejército como sábanas, jergones, cacharros de cocina y cable eléctrico; los recicla y abastece con ellos cárceles y hospitales. No es mucho lo que paga el Chato a sus empleados, pero a Teófilo González le llega para comer caliente una vez al día y mantener a su madre, que está pachucha y enferma de los nervios desde que le mataron a un hermano en la batalla de Teruel».

Los años del miedo

Juan Eslava Galán


Chatarreros en el Puente de Astilleros

Todocolección

domingo, 16 de junio de 2019

Potser estiga per la zona de la carretera de les Moreres

«—¿Saps on feineja Mario? —li vaig preguntar. 

—No. Abans encara el controlava, perquè deixava les empleades al Parterre i venia a fer-se una copa. Potser estiga per la zona de la carretera de les Moreres o pel port, però no n’estic segur».

Cavall i rei

Ferran Torrent


Camino de Las Moreras

José Grollo. Circa 1910

Archivo del Reino de Valencia

Memoria gráfica de las obras públicas en la Comunidad Valenciana 2

Caminos, puentes y carreteras

Colegio de Ingenieros, Caminos, Canales y Puertos Comunidad Valenciana

Subida por Carlos Tárrega Momblanch a VAHG

sábado, 8 de junio de 2019

On ets? Al barri de Natzaret

«Seguiren Blasco Ibàñez avall i tombaren per un carrer que connectava amb l’Avinguda del Port, fins al final, que trencaren en direcció al barri de Natzaret. Creuaren el barri d’una punta a l’altra i estacionaren l’Opel davant la porta d’una finca vella, la façana de la qual donava a un carrer estret d’una sola direcció. Passí per davant d’ells i de tornada per l’altre carrer m’adoní que hi havia un club a la mateixa alçada que la porta on havien estacionat el cotxe. Es deia Felicité i no semblava enregistrar afluència de clients.

Vaig entrar. No hi havia ningú, tret d’un parell de putes que jugaven una partida de parxís i el bram esquinçat de Manzanita des del giradisc. Elles no pararen esment en la meua presència i me’n vaig eixir, no sense abans dubtar a fer-ho. Caminí fins que vaig trobar una cabina telefònica. Marquí el número del Xino.

—SÍ? 

—Xino, sóc Barrera. 

—On ets? 

—Al barri de Natzaret».

Un negre amb un saxo

Ferran Torrent


Natzaret

?

miércoles, 29 de mayo de 2019

En el Parc Sindical de Natzaret

«—No se m’oblidarà mai el dia que noquejares el mulato aquell, en el Parc Sindical de Natzaret. Fou extraordinari, nano. Quin jab d’esquerra!

 —De dreta —rectificà Hèctor, sospirant—. Escolta’m, despús anit dos individus intentaren calçar-nos perquè ens confongueren amb uns amics de Culata».

Penja els guants, Butxana

Ferran Torrent


Parque Sindical de Nazaret

Foto EFE

http://125aniversario.aguasdevalencia.es/portfolio/noticias/decada-1970/

viernes, 8 de febrero de 2019

Jo anava al Parc Sindical de Natzaret

«—Supose que és un consell. 

—Un consell d’amic. Fa uns anys, els divendres a la nit, jo anava al Parc Sindical de Natzaret. Allí, un xaval de nom Copes Barrera s’obria camí en la vida pegant-se de bufetades dalt d’un ring. Tenia una esquerra fabulosa. La millor del continent, deien. Puntejava amb la dreta i esperava a la mitja distància per col·locar l’esquerra. És a dir, sabia el moment oportú de connectar el directe definitiu. Jo l’admirava perquè era un boxador cerebral i intel·ligent. 

—Ho tindré en compte».

Un negre amb un saxo

Ferran Torrent





Efe




ABC

Inauguración del Parque Sindical de Nazaret

sábado, 26 de enero de 2019

¿Te acuerdas del tiroteo de Nazaret?

«—Cuéntame más de él. 

—Es de esos tíos que te hacen avergonzarte de ser policía. ¿Te acuerdas, de esto hará ya seis o siete años, del tiroteo de Nazaret? ¿Lo del clan de los Ninos? 

—¡Coño, claro! Todavía estaba yo en el periódico. Vaya nochecita. ¿Fueron siete u ocho muertos? 

—Fueron ocho. Entre ellos un niño de diez años. Una ejecución en toda regla. Eran mala gente. Los tenían vigilados como el clan más importante de distribución de heroína y cocaína de Valencia. Su chalé de Nazaret era un puto búnker con más seguridad que el Banco de España y, pese a todo, entraron y los cosieron a tiros y, al patriarca, antes de dispararle, le reventaron las manos y los pies con una maza de albañil —Escobedo hizo una mueca de asco antes de continuar— y los muy bestias acabaron la faena pegándole fuego a la casa».

El silencio del pantano

Juanjo Braulio


"Casitas de papel". Nazaret

http://mapadevalencia.lopezcuenca.com/

lunes, 15 de octubre de 2018

El agua lo cubría todo

«Noviembre y febrero son allá meses de lluvias torrenciales. En las calles cercanas al río preparaban las casas contra la inundación, ajustando unos tablones al dintel de la puerta. Mas en otro barrio opuesto un afluente también solía desbordar con las lluvias, y sus aguas iban a tenderse, lisas como un espejo enamorado de la imagen que refleja, sobre la llanura donde está asentada la ciudad.

Una mañana vinieron a buscarle al colegio a hora desusada. Llovía días y días, torrencialmente; y el agua desbordando ya por el prado, sería difícil para él volver a su casa en las afueras si se retrasaba un poco. Hubo que dejar el coche al salir de las últimas calles. Aquella avenida de castaños que antes tantas veces recorriera a pie, tuvo entonces que cruzarla en barca.

«El agua lo cubría todo, y al fondo surgían de la laguna los edificios extraños y exactos tras una delgada fila de árboles. Algunas gentes cruzaban confusas e inhábiles sobre puentes recién construidos con tablas. Mas casas y gentes parecían ahora breves y sin trascendencia, como si al privarles el agua de la acostumbrada base terrena (así ocurre con un navío al hacerse a la mar) dejara al descubierto su verdadera proporción y significado.

Ya en casa, tras de los cristales de un balcón, miró el jardín, que un muro protegía de las aguas. La laguna con sus frágiles puentecillos, negras líneas sin perspectiva bajo un plano cielo gris estriado de blanco por la lluvia, era como el paisaje de un abanico japonés que su madre tenía.

Al llegar la noche, derribados con el temporal los postes y alambres eléctricos, no había luz. A la claridad de las velas, un libro ante sus ojos soñolientos, escuchaba el viento afuera, en el campo inundado, y la lluvia caudalosa caer hora tras hora. Se sentía como en una isla, separado del mundo y de sus aburridas tareas en ilimitada vacación; una isla mecida por las aguas, acunando sus últimos sueños de niño».

La riada

Luis Cernuda



Mercado de Nazaret

Las Provincias

Subida por Ramón Sánchez Castelló‎ a VAHG

viernes, 12 de octubre de 2018

Se la llevó el agua durante la riada del 57, creo

«A tres o cuatro metros sobre el cauce, a la izquierda, se veían los restos de muros de viviendas y, más allá, ruinas de arcos y columnas. 

—¿Y aquello, sargento? —le preguntó al suboficial al mando del puesto mientras señalaba los esqueletos de ladrillos y mortero. 

—La presa vieja, mi brigada —contestó el agente—. Se la llevó el agua durante la riada del 57, creo.

Eso es lo que queda. En verano, los críos vienen aquí a lanzarse al agua desde ahí arriba y, de milagro, nunca ha pasado nada».

El silencio del pantano

Juanjo Braulio



Nazaret. Octubre de 1957

Todocolección

lunes, 18 de diciembre de 2017

Que le guiaba hacia el poblado marítimo de Nazaret

«Acercó su coche hacia el bordillo de un vado en la avenida portuaria que le guiaba hacia el poblado marítimo de Nazaret, donde estaba la casa del Marqués».

Sesenta kilos

Ramón Palomar


Barrio de tranviarios. Nazaret. 1957

http://www.skyscrapercity.com/showthread.php?t=370996&page=849

martes, 12 de diciembre de 2017

En tu casa, sí, en el barrio de Nazaret

«—Sí, esta tarde, sí… En tu casa, sí, en el barrio de Nazaret, sí, desde luego, ya sé que tú nunca te mueves… Iré, seguro que iré, ya va siendo hora de que nos veamos. Lo que te voy a proponer te hará feliz… No, no, si ya sé que no te falta de nada y que lo tienes bien montado, me lo vas a decir a mí… Pero hombre, Salvador, yo voy y hablamos, que somos hombres de los de antes y lo nuestro se arregló hace tiempo… Y que sepas que te respeto y tú lo sabes… Vale, vale… Hasta luego».

Sesenta kilos

Ramón Palomar


"Casitas de papel". Nazaret

http://mapadevalencia.lopezcuenca.com/

viernes, 27 de octubre de 2017

Se n'anà al poblat de Natzaret

«Quedàrem per a vore'ns a l'hora de dinar. Carraca se n'anà al poblat de Natzaret i nosaltres férem la zona de l'avinguda del Port».

Gràcies per la propina

Ferran Torrent


Platja de Natzaret

Todocolección