Mostrando entradas con la etiqueta Alboraia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alboraia. Mostrar todas las entradas

domingo, 10 de agosto de 2025

Va l’aigua cristal·lina corrent entre pomells de lliris blaus

«Tot riu entorn: va l’aigua cristal·lina
corrent entre pomells de lliris blaus,
sorolla dolçament la mar veïna,
mouen els arbres ventijols suaus;
i si el fillet dormit a la mamella
mira l’esposa i calla, ou a lo lluny
llarga cançó de l’home, que la rella
enfonsa ab valent puny».

La barraca (fragment)

Teodor Llorente



La Acequia de Vera

Principios del siglo XX



viernes, 11 de julio de 2025

Brodant de blanch l’arena d’or, l’anomenat molí de Vera

«Prop de la mar, que en la ribera
dibuixa randes de bromera,
brodant de blanch l’arena d’or,
l’anomenat molí de Vera
del moliner eixampla el cor.

Davant s’estén plana abundosa
hon camps tots verts de malvarrosa
tanquen baladres plens de flor.

En lo remans que fa la presa
naden, alsant coll de turquesa,
cap d’esmeralda y rogench pit,
ànets, que obrint son ala estesa,
colpejen l’aygua ab triunfal crit;
y per l’espill la image passa
dels blanchs coloms, que entorn la casa
volen així que·l sol ha eixit.»

Misa de alba

Teodor Llorente



Ermita y molino de Vera

Todocolección

jueves, 1 de febrero de 2024

Cuántas veces he pasado por ahí camino de la huerta de Alboraya

«—Para empezar, está muy bien no saber el año en que has nacido. Solo falta que te anunciara la cola de un cometa, como a Cristo. ¿De modo que naciste en el barrio de Sagunto? Cuántas veces he pasado por ahí camino de la huerta de Alboraya cuando estaba escribiendo La barraca».

Retrato de una mujer moderna

Manuel Vicent



Puente Moro entre La Malvarrosa y Alboraya

Todocolección


viernes, 28 de julio de 2023

Los domingos, cuadrillas de aficionados de un extraño deporte "la caza de la rata de agua"

«Los domingos, cuadrillas de aficionados de un extraño deporte "la caza de la rata de agua".

Recorrían los senderos y acequias con sus perritos ratoneros. El cazador llevaba sus utensilios de caza. Consistían en un saco de arpillera o de cáñamo, un "puñao" de paja de arroz y un soplillo de pleita de esparto. La caza consistía en buscar las madrigueras y soltar los perrillos, que con su fino olfato, señalaban quedándose quietos, mientras el cazador taponaba con paja las bocas de la madriguera, menos dos, la que señalaba el perro y el otro, que poniendo un poco de paja, se encendía dándole aire con el soplillo, y el humo obligaba a salir al roedor.

Obligadas las ratas a salir de su escondrijo, los perros con una rapidez sorprendente, daban buena cuenta de ellas pillándolas por el pescuezo en un movimiento de vaivén. El cazador guardaba las piezas en el saco, y seguía buscando para asegurar una buena cantidad para conseguir trofeo en la "peña", después las cocinaban y en "samfaina" lo celebraban con una cena. Puede que algunas personas no me crean, pero yo personalmente la he comido en paella».

Vivencias de juventud

Francisco Marcos Hernández



Ermita de Vera

?