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miércoles, 18 de marzo de 2026

No faltábamos ningún año a la ofrenda de flores a la Virgen de los Desamparados

«No faltábamos ningún año a la ofrenda de flores a la Virgen de los Desamparados. Qué cosa más bonita. Pero, chico, cuando el Vicent se hizo alcalde lo tuvimos que dejar, una pena… A ver si mi Carles retoma la tradición».

Nadie corre más que el plomo

Ignacio Marín

https://www.amazon.es/Nadie-corre-m%C3%A1s-plomo-Narrativa-ebook/dp/B0CLDD24FS



Preparados para la Ofrenda

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miércoles, 26 de junio de 2024

No faltábamos ningún año a la ofrenda de flores a la Virgen de los Desamparados

«No faltábamos ningún año a la ofrenda de flores a la Virgen de los Desamparados. Qué cosa más bonita. Pero, chico, cuando el Vicent se hizo alcalde lo tuvimos que dejar, una pena… A ver si mi Carles retoma la tradición».

Nadie corre más que el plomo

Ignacio Marín

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Ofrenda de flores a la Virgen de los Desamparados

Cortesía de José Navarro Escrich

domingo, 2 de mayo de 2021

¡Las manos de mi madre perfuman con terneza!

«Manos las de mi madre, tan acariciadoras,
tan de seda, tan de ella, blancas y bienhechoras.
¡Sólo ellas son las santas, sólo ellas son las que aman,
las que todo prodigan y nada me reclaman!
¡Las que por aliviarme de dudas y querellas,
me sacan las espinas y se las clavan en ellas!

Para el ardor ingrato de recónditas penas,
no hay como la frescura de esas dos azucenas.
¡Ellas cuando la vida deja mis flores mustias
son dos milagros blancos apaciguando angustias!
Y cuando del destino me acosan las maldades,
son dos alas de paz sobre mis tempestades.

Ellas son las celestes; las milagrosas, ellas,
porque hacen que en mi sombra me florezcan estrellas.
Para el dolor, caricias; para el pesar, unción;
¡Son las únicas manos que tienen corazón!
(Rosal de rosas blancas de tersuras eternas:
aprended de blancuras en las manos maternas).

Yo que llevo en el alma las dudas escondidas,
cuando tengo las alas de la ilusión caídas,
¡Las manos maternales aquí en mi pecho son
como dos alas quietas sobre mi corazón!
¡Las manos de mi madre saben borrar tristezas!
¡Las manos de mi madre perfuman con terneza!».

Las manos de mi madre

Mario Benedetti
 


 Plaza de la Virgen

Todocolección

 

miércoles, 17 de marzo de 2021

Toneladas de flores en la plaza de la Virgen. Vídeo

«Tras dos semanas de calles cortadas, verbenas hasta la madrugada, pasacalles, paellas en plazas y descampados, petardos que suenan a todas horas, papeleras quemadas, contenedores carbonizados, toneladas de flores en la plaza de la Virgen y alcohol por garrafas, la ciudad estaba exhausta, harta de tanta juerga, pero aún encaraba con ganas las horas finales de la fiesta. Así es el día de San José. Entre el gentío que abarrotaba la plaza mayor de la ciudad se mezclaban los olores de perfume, sudor, cerveza derramada y tabaco con la atmósfera aceitosa de los miles de puestos de buñuelos y churros que habían crecido en todas las esquinas. Los balcones que ofrecían vistas de privilegio al espectáculo estaban ya llenos, mientras que los vendedores ilegales de latas, patatas fritas, así como los repartidores de folletos y los carteristas, culebreaban por los senderos invisibles que se abrían y cerraban a su paso entre la muchedumbre».

El silencio del pantano

Juanjo Braulio
 

 

 


 La ofrenda