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sábado, 28 de marzo de 2026

Ara ve el sant diumenge, sant diumenge del Ram

«Ja arriba el sant diumenge,
sant diumenge del Ram;
floreixen violetes
pels marges i boscams,
els ametllers s'engebren,
de flors s'omple la vall,
abelles trescadores
son nèctar van xuclant
i les lleugeres brises
mormolen per l'espai:
Jesús-Maria!

Les taules són parades
de palmes i de rams,
de llor i d'olivera
i de tortells en gran,
que els xics i minyonetes
al temple enarbraran:
Jesús-Maria!

Ara ve el sant diumenge,
sant diumenge del Ram,
i aprés Setmana Santa,
la més trista de l'any,
els orgues i campanes
de sobte emmudiran
i els fasos* i tenebres
tan sols ressonaran:
Jesús-Maria!,
tan sols ressonaran».

*Els fasos son les maitines de Setmana Santa

Glossa del Diumenge de Rams

Antoni Doltra i Masferrer



Diumenge de Rams

Setmana Santa Marinera

Levante EMV

sábado, 22 de noviembre de 2025

Él venía a visitar el acorazado Coral Sea, de la VI Flota

«Franco y yo llegamos a Valencia el mismo día: él venía a visitar el acorazado Coral Sea, de la VI Flota, fondeado en aguas de la Malvarrosa».

Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent



Franco, junto al almirante F. S Thomas Combs, de la sexta flota norteamericana, a bordo del portaaviones Coral Sea, en Valencia, en 1954

Agencia EFE

sábado, 30 de agosto de 2025

Carn de canó quan la pàtria ho demane

«Creixen els fills, el futur de la pàtria.
Carn de canó quan la pàtria ho demane.
Bella és la vida».

Llibre de meravelles

Vicent Andrés Estellés



Fotografía del tres de octubre de 1898 en la que vemos en el puerto de Valencia algunos de los repatriados de la guerra de Cuba del grupo de Infantería

"La provincia de Valencia en la guerra de Cuba (1895-1898)" 

Enrique de Miguel Fernández , Rafael Izquierdo Canosa y
Francisco Javier Navarro Chueca

domingo, 29 de junio de 2025

Las películas ya eran habladas y el piano permanecía silencioso al pie de la pantalla

«Ahora, las películas ya eran habladas y el piano permanecía silencioso al pie de la pantalla, sin que nadie se ocupase de hacerlo sonar. Yo le hablaba a tu hermana de los tiempos de antes de la guerra y del sonido de eso que a ella le parecía un mueble, un armario o algo así, y que nunca había tenido ocasión de escuchar».

La buena letra

Rafael Chirbes



Teatro Cine Benlliure - Lírico



domingo, 1 de junio de 2025

De aquel día recuerdo el cielo por encima de la escollera

«Era a principios de verano. Lo recuerdo como si lo estuviese volviendo a ver en estos momentos. Una se olvida, y cada vez con más frecuencia, de lo que hizo ayer, o de cosas que han ocurrido esta misma mañana y, sin embargo, los recuerdos más antiguos tienen otra fuerza. No los piensas: los ves, los escuchas. De aquel día recuerdo el cielo por encima de la escollera, pero también las caras y las voces de cuantos nos sentamos a la mesa, bajo la higuera. Recuerdo cómo iba vestido cada cual, y el olor áspero de las hojas de la higuera y el de las plantas de tomate, cuando fuimos tu tía Pepita y yo a recoger algunos para la ensalada, y recuerdo el olor de la ropa; fíjate, que mientras hablo puedo recordar el olor de la ropa de tu tía Pepita y el de la abuela María, que olía nada más que a agua y jabón, pero de un modo muy especial, porque también olía a ella».

La buena letra

Rafael Chirbes



"Las rocas". Así llamabamos los del Cañamelar al trozo donde se unía la escollera del faro y la playa. Allí te bañabas sin volver a casa lleno de arena. Podías ponerte donde el mar apenas tenía un palmo de profundidad o en sitios donde no hacías pie. En ellas cogíamos clochinas, caracoles de roca y el famoso crianso para pescar

Paco Máñez

viernes, 30 de mayo de 2025

Nos habíamos sentado en una piedra de la escollera

«Nos habíamos sentado en una piedra de la escollera. Era domingo y las barcas se habían quedado amarradas en el puerto. Todo estaba en calma. En el cielo, las nubes se iban volviendo rosa y lila. Fue un momento feliz, que alivió la tensión del día, porque ya aquella primera vez, Gloria, tu otra tía, lo estropeó todo».

La buena letra

Rafael Chirbes



La escollera del puerto de Valencia

?

sábado, 24 de mayo de 2025

Cada vez que empezaban los bombardeos se estaban quietas las ratas que corrían en el cañizo

«Buscaba a tu hermana y la acercaba a mí. Cada vez que empezaban los bombardeos se estaban quietas las ratas que corrían en el cañizo. Desde que tu padre se había ido, el desván se había llenado de ratas. Yo tenía miedo de que bajasen y mordiesen a la niña. Tenía miedo también por mí, y vergüenza del miedo. Tu padre siempre se burló de ese miedo mío. En cierta ocasión, cuando tú apenas caminabas, te compró un ratoncito que llevaba un carrete y corría por debajo de las sillas cuando le soltabas el hilo. Tú venías a la cocina y echabas a correr el ratón y gritabas con tu media lengua «una data», «una data», y te reías muy excitado. A veces, cuando yo estaba cosiendo, me ponías la cabecita del ratón en la cara, y decías, «uuuhh», y a mí me daba asco, porque le veía las orejas de goma y esa piel que me recordaba la piel de rata de verdad».

La buena letra

Rafael Chirbes



Anciana y pequeño tras el bombardeo del Grao

Octubre de 1937

Luis Vidal

viernes, 7 de febrero de 2025

¿Qué tal el balneario al que fuiste?

«Cuando estuve fuera, creo que les dijo que estaba en un balneario o algo así. ¡Un balneario! Menuda excusa, ¿eh? Como cuando un personaje victoriano tenía una enfermedad de los nervios. Pues igual. "¿Qué tal el balneario al que fuiste?", me preguntan. Y yo: «Bien, bien, unos chorros de agua estupendos». Claro, ¿qué les respondes?».

Fuego en la garganta

Beatriz Serrano



Balneario de Santo Tomás

La Semana Gráfica. 1929


jueves, 2 de enero de 2025

Que sobrevolaron la muchedumbre que ocupaba la explanada del puerto

«En el momento de tocar tierra en la escala real se soltaron veinte mil palomas que sobrevolaron la muchedumbre que ocupaba la explanada del puerto. Ni él mismo, que era tan pagado, todo hay que decirlo, lo hubiera podido soñar. Si llega a imaginarlo hubiera salido del féretro para verlo».

Retrato de una mujer moderna

Manuel Vicent



Llegada de los restos de Blasco Ibáñez a Valencia

 Crónica. 5 de noviembre de 1933

domingo, 29 de diciembre de 2024

Yo estaba en el puerto de Valencia cuando, en plena República, trajeron desde Menton su cadáver

«Me acuerdo mucho de Blasco Ibáñez. Yo estaba en el puerto de Valencia cuando, en plena República, trajeron desde Menton su cadáver. Era un buen amigo, la verdad. Más de cinco años hacía que había muerto. Estoy viendo el acorazado Jaime I, buque insignia de la armada española, adornado con gallardetes y banderas, al que daban guardia de honor otros buques de la marina española y francesa».

Retrato de una mujer moderna

Manuel Vicent



Llegada de los restos de Blasco Ibáñez a Valencia

 Crónica. 5 de noviembre de 1933

jueves, 5 de diciembre de 2024

Los marines de la VI Flota, recién apeados del navío, regalaban chicles a los niños españoles

«Entre las canciones de Conchita Piquer que sonaban en las tabernas de los puertos, los marines de la VI Flota, recién apeados del navío, regalaban chicles a los niños españoles para que aprendieran a rumiar como las vacas de Oklahoma y luego invadían los barrios chinos donde hacían correr el dólar por sus tugurios color de rosa, y nuestras prostitutas autóctonas tuvieron que chapurrear el inglés con objeto de cerrar el trato. El precio de la carne femenina subió varios enteros y la blenorragia ibérica, transportada por aquellos defensores de Occidente, cogió un aire internacional».

Retrato de una mujer moderna

Manuel Vicent



Marineros de la VI Flota en el puerto de Valencia. 1954

Subida por Pilar Martínez Olmos a VAHG

martes, 22 de octubre de 2024

Yo era un crío que curioseaba entre los barcos amarrados y los tinglados y grúas de los muelles

«Y estando sentados frente al puerto, (…) empezamos a charlar de los viejos tiempos, y de cuando yo era un crío que curioseaba entre los barcos amarrados y los tinglados y grúas de los muelles. Y salieron personajes de entonces, resaca de la vida que cualquier puerto hacía numerosa en aquellos tiempos. Tipos pintorescos, graciosos, singulares, que permanecen anclados en mi infancia. Unos porque los conocí, y otros porque oí hablar de ellos. Muchos eran infelices, pobre gente objeto de las burlas de las tertulias y los bares del puerto y la calle Mayor. Se llamaban Popeye, Antoñico, el Curiana, o aquellos legendarios Pichi, el Negro del Muelle, el Jaqueta —que toreaba a los automóviles con periódicos y saludaba luego a un tendido imaginario—, y don Ginés, que durante la guerra mundial se había creído Hitler, y pasó el resto de su vida escuchando a los guasones locales preguntarle, muy serios, qué tal iban las cosas por el Tercer Reich. También estaba aquel cochero de la funeraria al que los chiquillos le decían, en choteo: «¿Nos das una vuelta?», y él contestaba: “Cuando se muera tu madre la voy a llevar por todos los baches”».

El Gramola

Con ánimo de ofender

Arturo Pérez Reverte



Puerto de Valencia

jueves, 12 de septiembre de 2024

La Gallera "El Rey" registraba un llenazo histórico

«La Gallera "El Rey" registraba un llenazo histórico. Habían añadido gradas suplementarias y otra nueva barra. El Rubio se acercó en pos de una cerveza cuando vio a la camarera morenaza».

La gallera

Ramón Palomar




Gallera "El Dorado"

Calle Chapa. Grao

 Martín Vidal Romero

 Diario de Valencia. 14 de marzo de 1914


viernes, 23 de agosto de 2024

Es el que más tajada va a sacar con la recalificación del Grao

«—Hazme caso, todo cuadra. Piénsalo, es el que más tajada va a sacar con la recalificación del Grao y no tiene ninguna conexión con el ayuntamiento. Es una jugada perfecta.

—Sí, bueno, eso tiene sentido —dijo, mirando al techo—, pero va a ser difícil probarlo.

—No, Eugenio. Febrer contrató a los asesinos. Simplemente hay que encontrar la conexión entre ellos.

—Simplemente, dice. Son profesionales, Paco, no dejan rastro tan fácilmente. Esos tipos mataron a tu hermano. Lo sabes, ¿verdad?

—Lo sé, Eugenio, lo sé.

—¿Y el otro asesino? ¿Sabemos dónde está?

—Bah, ni idea. Ese cabrón debe de estar ya en Francia —dije resignado».

Nadie corre más que el plomo

Ignacio Marín

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Avenida del Puerto


martes, 13 de agosto de 2024

El cielo, plomizo, se reflejaba en un mar que se agitaba nervioso

«El todoterreno comenzó a bascular al entrar en el poblado, dejando a su paso una estela de polvo arcilloso. Aparcó junto a otros dos vehículos idénticos y un Renault 8 negro que Eugenio dedujo que sería del juez, frente a la barraca que había conocido la tarde anterior.

Caminaron hacia el cuerpo que yacía, tapado por una sábana, a escasos metros de la orilla. La barca había sido encallada en la arena y, escorada a un lado, parecía apesadumbrada, dolida por la muerte de su patrón. Todo, de hecho, tenía un aspecto de luto por la desaparición del viejo pescador. El cielo, plomizo, se reflejaba en un mar que se agitaba nervioso, creando olas angulosas y reflejos nacarinos en toda su superficie. El blanco encalado de la barraca ya no fulguraba con el sol del Mediterráneo, parecía apagado, contagiado por esa atmósfera pesada. Algunos vecinos se arremolinaban tras los coches, entre curiosos y abatidos, con los gestos duros, tostados por el sol y por una vida de sacrificios».

Nadie corre más que el plomo

Ignacio Marín

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Dique Norte. El paretó

Cortesía de Juan Devis


domingo, 11 de agosto de 2024

Era conocido en el Grao, un pescador de toda la vida

«—Bueno, ¿qué más sabemos?

Los guardias se miraron discretamente. Eugenio era consciente de que, tras varios minutos de viaje, el Santana debería ya apestar a licor. El sargento Aldecoa fue el que se volvió.

—El señor ha amanecido con la cabeza abierta en su barca. Era conocido en el Grao, un pescador de toda la vida.

—Se conoce que le daba a la botella de lo lindo —completó Medina—. Lo lógico es que se hubiera desnucado borracho. Ya sabe que la explicación más sencilla suele ser la correcta. Al menos, así ha sido hasta ahora en este pueblo.

—¿Quién era?

—Eeeeh —Aldecoa abrió la carpeta—, Antonio Benavent  Gómez, nacido el 20 de diciembre de 1898 en Benissa de la Safor, provincia de Valencia; hijo de Salustiano…

—El tío Tonet, vaya —interrumpió su teniente, mientras se helaba el sudor de Eugenio».

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Pescando en el puerto de Valencia

?

viernes, 9 de agosto de 2024

Lamentamos molestarte, pero han encontrado muerto a un hombre en el Grao

«—Inspector Martín, buenos días.

La cara amable del sargento Aldecoa, inclinada sobre la cama, le tranquilizó. Las palabras de su superior, el teniente Medina, no tanto.

—Inspector, lamentamos molestarte, pero han encontrado muerto a un hombre en el Grao. Pensábamos que le gustaría acompañarnos. Discúlpenos, si le viene mal, le hacíamos trabajando en el caso de Puig.

A pesar de que aún estaba borracho, Eugenio era lo suficientemente inteligente para no solo reconocer el sarcasmo, sino también para ser consciente de lo poco afortunada de su situación».

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El crimen del Camino del Grao

Mundo Gráfico. 8 de noviembre de 1916


domingo, 28 de julio de 2024

Tio Tonet! Piquen els peixos?

«La visita de la pareja le sorprendió atendiendo a su barca, en la que la pintura verde y azul se desconchaba a un ritmo de milenios, y lo único que parecía soportar los bríos del océano era la matrícula, escrita a trazos de brea. Ejecutaba sus labores con un sombrero de paja de anchas alas, un pantalón azul de obrero, camiseta de tirantes tan vieja como su oficio y unas botas altas de goma.

—Tio Tonet! Piquen els peixos?

—Només piquen els panolis —contestó el pescador continuando con sus tareas, sin apenas inmutarse por la conversación».

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Ignacio Marín

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Pescando en el puerto de Valencia


lunes, 8 de julio de 2024

El empresario no lo miraba a él, sino que observaba el Grao

«El desasosiego de Martín aumentó en esa incómoda situación al percibir la mirada de Febrer clavada en sus sienes. Trató de ignorarla durante algunos minutos hasta que no pudo soportarla más. Giró la cabeza para cruzarse con sus ojos, pero advirtió que el empresario no lo miraba a él, sino que observaba el Grao, ubicado tras el policía. Notando su mirada, Febrer señaló con el mentón el poblado de los pescadores».

Nadie corre más que el plomo

Ignacio Marín

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Avenida de los Aliados, actual Avenida del Puerto. Años 30

Todocolección

sábado, 6 de julio de 2024

Y delante de él, el director del Miramar

«Y delante de él, el director del Miramar, con ese aspecto de forastero, una sonrisa llena de prepotencia y superioridad, y unos gestos que denotaban no solo la profunda confianza en sí mismo, sino también la poca que tenía en los demás. Sus intervenciones eran pocas y breves, como si fueran una pérdida de tiempo en aquel lugar y entre aquellas personas.

El restaurante estaba construido al pie del espigón que delimitaba el pequeño puerto y el comienzo del Grao. Había sido ampliado con una terraza acristalada de tal manera que se le suponía uno de los lugares con más encanto de la provincia. Sobre la mesa, varias cazuelas de arròs al forn, una contundente combinación de arroz, garbanzos, carne y panceta. Para completar la pitanza, por la mesa se distribuían fuentes de espencat, una especie de ensalada de berenjenas y pimientos con bacalao y huevo duro, también al horno».

Nadie corre más que el plomo

Ignacio Marín

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Paseo del Puerto y Miramar

Bivaldi