sábado, 9 de diciembre de 2023

Huelen de maravilla, ¿verdad? Las ha comprado en la plaza del Caudillo

«La tía Luisa, después de quitarse el chaquetón, se había quedado con una blusa muy suave, seguramente de seda, y que tenía estampadas unas rosas preciosas, porque se veían frescas, con los pétalos intactos, y, sin embargo, tenían ese color tostado que luego he visto que toman cuando se las seca para decoración. El tío Juan llevaba un traje oscuro, y chaleco y corbata, y, en la chaqueta del traje, alguien había prendido un ramito de violetas. «Ha dicho que las compraba para mí y se las ha puesto él», se le quejó la tía Luisa a mi madre; y también le dijo: "Huele, huelen de maravilla, ¿verdad? Las ha comprado en la plaza del Caudillo"».

El año que nevó en Valencia

Rafael Chirbes



Mercado de flores

Plaza del Caudillo, actual plaza del Ayuntamiento

Colección Salva Monmeneu



jueves, 7 de diciembre de 2023

En el piso de los alrededores de la calle Sagunto

«Que yo recuerde, nunca en la vida habíamos celebrado el cumpleaños de nadie de la familia. Me refiero a alguien mayor. Los cumpleaños de los niños sí que se celebraban, igual que el día de Reyes. Eso, lo de celebrar los cumpleaños de los niños, quería decir que mi madre, mi abuela y mis tías aprovechaban para comprarnos un lapicero que necesitábamos, un plumier, un par de calcetines, ropa interior, cosas así, pero nada más. Sin embargo, los mayores nunca celebraban fiestas, como no fuera que se casaran; por eso resultaba tan extraño que estuviésemos todos allí, en el piso de los alrededores de la calle Sagunto».

El año que nevó en Valencia

Rafael Chirbes



Calle Sagunto

Ermita de san Lázaro. 1976


Calle Sagunto, Calle Bilbao y adyacentes

martes, 5 de diciembre de 2023

¡Pepón, que ya tenemos Constitución!

«—¡Pepón, que ya tenemos Constitución! —va gritando Paquito López mientras sube, bufando, la escalera de la buhardilla.

Anochece el 6 de diciembre, la histórica fecha del referéndum.

Pepón no se muestra tan alegre.

—Una Constitución que admite la monarquía, que declara al Borbón inviolable y que favorece descaradamente a la Iglesia aunque lo disimule, ya me dirás.

—Bueno, mejor que nada. Hace dos años estábamos prohibidos y padecíamos una dictadura. Aquí traigo una botella de champán que he afanado en mi casa. Anda, pon la radio.

La radio dice que se ha aprobado la Constitución con un 89,9 por ciento de votos favorables (aunque solo ha participado el 61,1 por ciento del electorado). El despolitizado pueblo español no acaba de entender el alcance de aquella Ley de Leyes que los políticos profesionales le han cocinado. Unas semanas después, Suárez anuncia la disolución de las Cortes y convoca elecciones parlamentarias y municipales».

La década que nos dejó sin aliento

Juan Eslava Galán



Una mujer vota en el referéndum constitucional del 6 de diciembre de 1978


domingo, 3 de diciembre de 2023

Estuvo a punto de desaparecer del mapa la ciudad, por culpa de una inundación

«Aquel acontecimiento era más extraordinario que la nieve. Era tanto como si se hundiera Valencia, o como si se borrase del mapa: bueno, unos meses más tarde estuvo a punto de desaparecer del mapa la ciudad, por culpa de una inundación, y las palabras de los locutores de la radio y las imágenes del Nodo contando aquellas jornadas me parecieron, desde el cuarto de La Coruña en que mi madre cosía (acabábamos de trasladarnos allí), nuevos datos que confirmaban que en aquella ciudad seguía desarrollándose alguna clase de guerra. La guerra, para mí, tenía que ver con el sufrimiento y la irregularidad: eso es lo que me habían transmitido mis familiares».

El año que nevó en Valencia

Rafael Chirbes



Riada del 57

viernes, 1 de diciembre de 2023

Los novios se besan en los parques sin miedo al guarda de la porra

«—Sodoma y Gomorra, eso es lo que trae la democracia. Y las iglesias cada vez más vacías.

Lleva razón don Próculo. Al amparo de la nueva moral, los novios se besan en los parques sin miedo al guarda de la porra; en las capitales grandes, en las que la permisividad es mayor, simples amigos se encaman alegremente sin que las chicas teman quedarse solteras por perder el virgo. A veces lo hacen con la tolerancia cómplice de unos padres desaprensivos que permiten que el hijo o la hija se encierre en su habitación con un amigo de diferente sexo con el pretexto de estudiar u oír música. Esta mudanza, unida a la crisis económica, provoca un brusco descenso del número de jóvenes que pretenden independizarse y montar nido aparte con cuatro cojines en el suelo y un póster del Che Guevara en la pared como hizo en su momento, hace cinco años, Paquito López, el hijo del Chato Puertas. Los nuevos adolescentes comienzan a apreciar las ventajas de apalancarse en el hogar familiar, donde se disfruta de las ventajas de la ropa limpia y planchada, de la cocina de mamá y del resto de los servicios de una madre/criada y un padre/esclavo domesticados por la democracia».

La década que nos dejó sin aliento

Juan Eslava Galán



Pareja en los Viveros

Todocolección

miércoles, 29 de noviembre de 2023

Una tarde en la que también Valencia era gris y fría, y estaba cubierta por la nieve

«Pero hoy no quiero hablar de lo que vino luego, ni siquiera de mi duro aprendizaje de París. Quiero hablar de la fiesta de cumpleaños del tío Pablo, el hermano mayor de mi padre; de una tarde en la que también Valencia era gris y fría, y estaba cubierta por la nieve».

El año que nevó en Valencia

Rafael Chirbes



La Glorieta. 1946

Editorial Prensa Valenciana, S.A.


lunes, 27 de noviembre de 2023

Y las casas se abombaban igual que las de la vieja Valencia

«Se abombaban los muros de las casas del barrio del Carmen, y, entre casa y casa, había solares llenos de basura. Después de que nos fuimos a vivir a La Coruña, a mí no me gustaba volver a Valencia. Cómo iba a añorar nadie aquello. La última vez que me invitaron las tías –el año en que acabé el bachillerato elemental– preferí pasar una semana en Madrid con los hermanos del nuevo marido de mi madre. Y, cuatro veranos después, cuando mi madre volvió por vez primera después de que se marchase a La Coruña con su nuevo marido para firmar los papeles de venta de la casa de Bovra, que debía de estar ya casi en ruinas, yo preferí viajar por mi cuenta –y en autostop, cosa que ella nunca supo– a París, y, desde París, incluso cogí un tren que me llevó durante algunos días a Ámsterdam. 

Ni Valencia ni la familia de mi padre me interesaban para nada, aunque, la verdad sea dicha, en París viví en la rue Trévise, cerca del metro de rue Montmartre, y, por entonces, aquel barrio también olía a suciedad y a gato y las casas se abombaban igual que las de la vieja Valencia; además, llovió sin parar durante más de un mes».

El año que nevó en Valencia

Rafael Chirbes



¿Barrio del Carmen?

Todocolección